Brasil exporta carne a más de 180 países. Tales ventas sumaron US$4,425 millones el año pasado. / LA PRENSA/ARCHIVO
Lula le “echa la vaca” a la Unión Europea
Presidente de Brasil cuestiona decisión de los europeos, de cerrar las puertas a carne bovina brasileña
Recuerda que varias naciones del bloque comunitario tienen en sus rebaños la “vaca loca”
BRASILIA/EFE
Quieren extender control de lácteos

Dos asociaciones de productores de leche, una europea y otra española, lanzaron ayer martes en Bruselas un llamamiento conjunto para mantener el control de la producción láctea en la Unión Europea después de 2015, ante la propuesta de la Comisión Europea de desregularizar el sector.
“Venimos a lanzar un llamamiento conjunto con respecto al mantenimiento del control de la producción de leche frente a la propuesta de la Comisión. Rechazamos el abandono de las cuotas lecheras”, dijo Yves Leperlier, de la Coordinadora Campesina Europea (CPE), en una conferencia de prensa en Bruselas. Gaspar Anabitarte, de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos de España (COAG), explicó que el objetivo de la iniciativa es “garantizar el abastecimiento” y “los precios” de productos lácteos en el seno de la UE. La Comisión Europea propuso en noviembre pasado la supresión progresiva del sistema de cuotas, que rige actualmente al sector lácteo en la UE hasta su desaparición total el 31 de marzo del 2015. En tanto, y frente al aumento de los precios de la leche en los últimos meses, Bruselas pretende un aumento del dos por ciento de las cuotas lácteas a partir del 1 de abril próximo. Según los defensores de la reforma, el sistema creado en 1986 para luchar contra el exceso de producción ha perdido legitimidad en el contexto actual de fuerte aumento de la demanda mundial y los precios. Las organizaciones campesinas salieron a defender el aumento de la leche después de muchos años de retroceso, y señalaron que la UE debe defender su modelo de producción “familiar, sostenible y que respeta el medio ambiente y el cuidado de los animales”.

El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva criticó el embargo de la Unión Europea (UE) a la carne de su país y cuestionó a algunas naciones que apoyaron el veto, pero mantienen en sus rebaños el mal de la “vaca loca”.

Entretanto la Comisión Europea (CE), el órgano ejecutivo de la UE, no ha previsto que haya problemas importantes en el suministro de carne de vacuno, como consecuencia de la interrupción de las importaciones desde Brasil.

Brasil es el primer exportador de carne de vacuno a la UE, con el 65.9 por ciento del volumen de las importaciones y el 56.5 por ciento del valor total de los envíos de ese producto, que llegan al mercado comunitario, según datos de la CE, correspondientes a 2006.

Lula, durante una reunión con congresistas del aliado Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), cuestionó la decisión de la UE, que entró en vigencia el viernes pasado.

“Ellos tienen la vaca loca (enfermedad del ganado vacuno transmisible al hombre) y critican aquí. Aquí no tenemos la vaca loca”, expresó Lula a los congresistas y al gobernador André Puccinelli, del Estado de Mato Grosso do Sul, una de las mayores regiones de producción cárnica del país.

RECHAZA QUE SEA PROBLEMA SANITARIO

Para Lula, según declaró a periodistas el gobernador Puccinelli, el embargo “es más comercial que sanitario”, porque la UE “no tiene competitividad” con los precios y calidad de la carne brasileña.

El gobernante pidió a los congresistas solicitar al presidente de la Cámara de Diputados, Arlindo Chinaglia, la creación de una comisión que visite al Parlamento Europeo con el propósito de revertir la decisión de la UE.

“Tenemos que levantar la voz, pues si Rusia, Egipto y los países árabes restringen nuestra carne, vamos a perder el mercado. Es mejor levantar la voz que acudir a la OMC (Organización Mundial del Comercio), porque (un proceso) demora mucho”, apuntó Puccinelli.

El gobernador de Mato Grosso do Sul defiende la restricción de la entrada a Brasil de algunos productos europeos, como respuesta al embargo.

Puccinelli relató que Lula recordó en la reunión que en 2004, durante la visita a Brasil del presidente ruso Vladimir Putín, le mostró a su homólogo europeo “la enorme distancia” que existe entre las regiones con focos de fiebre aftosa y las productoras de la carne exportada.

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