Una misión estadounidense encabezada por el jefe de operaciones de la Agencia de Control de Drogas (DEA por sus siglas en inglés), Michel Braun, mantuvo desde el fin de semana sesiones de trabajo con las autoridades de la Policía Nacional y posteriormente sostuvieron un encuentro con el presidente Daniel Ortega.
También integran la misión el director regional de la Agencia de Control de Drogas (DEA), David Gaddis, y la subsecretaria adjunta para Asuntos de Drogas de la Oficina de Asuntos Internacionales de Drogas y Aplicación de la Ley del Departamento de Estado, Christy McCampbell, quienes arribaron ayer por la noche.
En la reunión Ortega dijo que “este es un tema que tiene que conversarse en privado”.
En público Ortega expuso a la delegación estadounidense que el Caribe sigue siendo una ruta del narcotráfico, donde los comunitarios siguen siendo utilizados para guardar la droga a cambio de un ingreso.
“Nuestro interés es establecer un nuevo marco de relaciones con el Gobierno de Estados Unidos a través de sus distintas instituciones, de sus diferentes agencias y organismos, para fortalecer la lucha contra el narcotráfico”, afirmó Ortega.
Fue por ello que, según dijo, deben dirigir sus esfuerzos con apoyo del Gobierno de Estados Unidos, para promover programas sociales en las comunidades del Caribe, a fin de evitar que el narcotráfico las siga utilizando como base social.
La visita de la DEA a Nicaragua cobró notoriedad después que Ortega criticó el trabajo de esa agencia estadounidense en el país. En un discurso efectuado el pasado 10 de enero, Ortega dejó entrever que los oficiales de la Policía recibían salarios de la agencia estadounidense.
Un día después la Embajada de Estados Unidos en Nicaragua desmintió los señalamientos de Ortega.
McCampbell dijo que decidieron viajar a Nicaragua para abordar el tema relacionado con el cultivo de las diferentes sustancias alucinógenas, que es un problema común en América del Sur y el transporte de las drogas en América Central, así como el que enfrenta su país como consumidor.
“Nadie quiere que las drogas estén atacando a su país, sea el papel que desempeñan, cultivo, tránsito o consumo”, manifestó McCampbell. También reconoció el trabajo que desarrollan la Policía y el Ejército.