Aunque va rumbo a los 33 años de edad, Edgar Rentería sigue siendo el “Niño de Barranquilla”, no sólo porque conserva un rostro juvenil, también por la humildad, respeto y aprecio que todos le tienen esta ciudad costera de Colombia.
Los periodistas de Barranquilla de tener al alcance a un big leaguer de esta categoría, que a pesar de amasar más de 50 millones de dólares en su exitoso paso por las Mayores, tiene buen puestos los pies sobre la tierra.
Después de jugar dominó con el retador número uno del título supermediano de la AMB, el púgil Edison Miranda, Rentería atendió a LA PRENSA en el club house de los Caimanes de Barranquilla, en medio del primer juego de la serie amistosa frente a los Indios del Bóer la semana pasada, y con mucha sencillez y hasta algo de timidez respondió a cada pregunta.
DE ATLANTA A DETROIT
¿Cómo has tomado el cambio de equipo de Atlanta a Detroit?
Estoy bien contento con el equipo que tenemos. Me imagino que la afición debe estar esperando que comience la temporada porque el equipo se ha armado muy bien.
Los Tigres tienen muchos jugadores latinos importantes y el equipo es muy competitivo, lo que conlleva a una doble responsabilidad…
Se sabe que cuando hay un equipo de muchos latinos hay mucha picardía, mucho juego alegre y se puede hacer una buena temporada. Tenemos uno de los mejores managers (Jim Leyland) de las Grandes Ligas y él sabrá cómo manejar al equipo.
Leyland es un viejo conocido tuyo de los Marlins…
Tuve la oportunidad de jugar para él dos años (1997 y 1998) y estoy contento de volverlo a ver.
¿Cuáles son tus metas para esta temporada en las Grandes Ligas?
Nunca en mi carrera he dicho lo que voy a hacer, siempre me preparo bien, para hacer lo mejor posible en el campo de juego.
¿Creés que estás construyendo numeritos para el Salón de la Fama?
El llegar al Salón de la Fama es la idea de todo jugador y para eso se debe seguir luchando, trabajando fuerte y tener mucha salud, que es lo más importante.
Tu humildad te ha valido para ganarte el cariño de todos en Barranquilla. ¿De qué forma te estimula esto?
Me da mucha confianza para hacer bien las cosas. Se siente la buena vibra y es lo mejor que le puede pasar a un jugador para su equipo y su carrera.
Un juego quizá no es suficiente para valorar la serie, pero de primera impresión ¿qué te parecieron los equipos de Colombia y Nicaragua, sobre todo el nuestro?
Es una serie muy buena, se ven dos equipos parejos y ojalá que la liga colombiana y la nicaragüense participen pronto en la Serie del Caribe.
¿Por qué no jugó en esta serie, siendo uno de los grandes impulsadores de la liga?
Porque no tuve la oportunidad de participar en el campeonato, debido a una lesión con la que terminé con los Bravos de Atlanta el año pasado, pero le prometí a la afición que a finales de este año sí voy a jugar.
RESPETA A PADILLA
¿Qué te parece el lanzador nicaragüense Vicente Padilla?
Es muy bueno, siempre ha sido un pitcher competidor. Para mí es uno de los mejores, tiene buenos recursos para quedarse por un buen rato en las Grandes Ligas.
¿Recordás algunos enfrentamientos con Padilla en las Mayores?
No recuerdo mucho, de pronto me ha ponchado muchas veces, sé que es un tremendo pitcher y le tengo mucho respeto.
¿Cuál es la fórmula para mantener la humildad?
No tomar, porque cuando tomas pierdes la cabeza (sonríe). De verdad, creo que eso viene de casa, porque cuando la familia educa bien a los hijos nunca van a perder la cabeza.
¿Cuál es tu consejo para la juventud que quiere sobresalir a través del beisbol?
Disciplina, eso es lo más importante. Luego, querer jugar y que los padres apoyen.