Una revuelta se le ha originado al representante del Frente Sandinista en Miami y actual Cónsul General de Nicaragua en dicha ciudad, Luis Martínez, por supuesta incapacidad para organizar y conducir las filas de ese partido.
El representante del partido en Miami, René Fonseca, sobrino del desaparecido fundador del Frente Sandinista, Carlos Fonseca, se unió al nuevo grupo que disiente de la conducción de Martínez.
Fonseca y Emilio Rodríguez fueron nombrados representantes provisionales de una nueva estructura sandinista, mientras logran elegir una junta directiva alejada de la influencia del cónsul Martínez, a quien califican de incapaz y de no ser un auténtico sandinista, pues proviene del liberalismo.
De acuerdo a Rodríguez, Martínez nunca ha ejercido la función de representante ni ha bajado una orientación para organizar las bases.
“Creemos que por las actividades que tiene como cónsul, no puede organizar las estructuras del partido, por eso tomamos la disposición de organizarnos”, expresó Rodríguez.
Sin embargo, el representante agregó que “si él es delegado del partido, nombrado desde Managua, nosotros no estamos pasando sobre él, pueden haber varios organismos sandinistas funcionando en Miami, la intención nuestra al habernos reunidos y nombrar dos responsables provisionales es por el interés de que exista un organismo sandinista organizado y funcional”.
Rodríguez, conductor del programa radial Sabor Sandinista, en una conocida emisora en Miami, asegura que otro de los propósitos de organizarse es para respaldar la campaña electoral para las alcaldías, y aunque Rodríguez sabe que los nicaragüenses no pueden votar en el exterior, asegura que sí pueden orientar a los sandinistas para viajar y votar en Nicaragua.
“En las elecciones que hemos ganado los sandinistas hemos ido a Nicaragua a votar y hemos ido en grandes cantidades, y por eso creemos que los bases sandinistas no podemos continuar más tiempo dormidos, a la espera de que los otros partidos se organicen aquí y nosotros quedarnos en la pasividad”.
Rodríguez dice que serán las autoridades nacionales del partido quienes deberán evaluar la gestión de Martínez. “Managua determinará cuál ha sido el resultado de su gestión, y el Gobierno deberá determinar si él ha funcionado como cónsul”.
Según los mismos sandinistas, el Consulado está acéfalo debido a las constantes ausencias de Martínez, por sus viajes a Nicaragua, para velar por sus negocios.
LA PRENSA intentó contactar a Martínez, pero se encuentra fuera de Estados Unidos y no respondió las llamadas a su teléfono celular.