El subdirector del Instituto de Medicina Legal, Julio Espinosa, informó ayer de varios casos que investigan a través de Medicina Forense.
Del caso de Margin Flores Herrera, de 16 meses, quien se encuentra en UCI del Vélez Paiz por trauma craneal severo, supuestamente a manos de su padrastro, indicó que no han recibido oficio que les permita hacer un peritaje médico legal hasta que sean convocados por la autoridad competente.
Con relación a las osamentas extraídas del hospedaje Happy Happy, detrás del Mercado Israel Lewites, señaló que está concluido el 95 por ciento de las investigaciones; lo último que están procediendo a realizar es el estudio de ADN, que se está coordinando con la Policía.
En el caso de los jóvenes cubanos, Yurimi y Michael García, encontrados el domingo en el kilómetro 169 de la Carretera Panamericana, sector Kukamonga de Estelí, hay evidencias claras de daños corporales, acciones violentas y se establece muerte homicida, cuya causa básica es asfixia mecánica por estrangulación manual.
En el caso de la joven presumen que pudo haberse cometido delito sexual.
Se presume que salieron de Cuba ilegalmente hace seis meses, estuvieron dos meses en Colombia, dos en Panamá y dos meses en Costa Rica. Aquí en el país fueron encontrados en un basurero en estado de descomposición, refirió Espinosa.
Con relación a la supuesta negligencia médica en el Hospital Vélez Paiz, donde murió Blanca Azucena Flores Peralta, de 36 años, el galeno informó que la manera de muerte no fue determinada y la causa básica fue dada por un procedimiento quirúrgico para no tener más hijos.
La paciente se sintió mal, sufrió una perforación intestinal, fue dada de alta, la reingresaron a los tres días por abdomen agudo y fue remitida al Hospital Lenín Fonseca, donde en dos ocasiones fue operada y fallece tres días después, el 12 de junio del 2007, y la familia solicitó la autopsia.