En los primeros días de marzo, una misión médica del Gobierno de Estados Unidos visitará Nicaragua para conversar con las autoridades nacionales la propuesta hecha a mediados del año pasado por el presidente Daniel Ortega, de destruir unos 651 cohetes tierra-aire de fabricación soviética, conocidos como Sam-7, a cambio de equipos médicos al país, según reveló ayer el canciller Samuel Santos.
“Me acaban de informar que llega una misión médica en la primera semana del mes de marzo, el 2, 3 ó 4, no sé exactamente, para ver el instrumental médico que se necesita, para hacer un análisis del equipamiento que necesita Nicaragua, respondiendo a la propuesta del presidente Ortega”, dijo Santos.
Nicaragua adquirió en la década de los ochenta, durante el primer Gobierno sandinista, unos dos mil cohetes, de los cuales quedan 1,051 que el Gobierno estadounidense teme que caigan en manos terroristas, por lo que insiste a Nicaragua en la destrucción de los mismos.
En julio pasado, Ortega afirmó que su Gobierno está dispuesto a destruir 651 cohetes a cambio de helicópteros o insumos para los hospitales nicaragüenses, y que conservarían sólo 400 de ellos para la defensa nacional.
A la fecha, el Gobierno de Estados Unidos no se pronuncia al respecto. Aunque el aún embajador de ese país, Paul Trivelli, dio su beneplácito inmediato a la propuesta de “trueque”, según la llamó Ortega en su momento.
Santos manifestó que confía en que Estados Unidos pueda responder a esta propuesta de Ortega, a pesar de que este año se realizarán en ese país elecciones nacionales y legislativas cuya primera etapa decisiva ocurrirá el próximo 5 de febrero.
“¿Por qué no se puede resolver? Yo creo que sí”, dijo.