Al menos un centenar de pobladores del municipio de San Rafael del Sur, de Managua, marcharon hasta las instalaciones de Cementos Mexicanos (Cemex)-Nicaragua, solicitando el fin de la supuesta contaminación que provoca esta compañía.
Edgard Cerda, uno de los organizadores de la marcha, aseguró que Cemex-Nicaragua, desde hace más de un año, no pone a funcionar los electro-filtros que impiden que un polvillo fino salga de las chimeneas y se expanda por todo el municipio, por lo que se presentan las enfermedades de la piel, ojos y hasta de los riñones.
“Debe haber un acuerdo suscrito jurídicamente, se ha comprobado que los filtros funcionan, pero la verdad es que no los echan a andar, no queremos que se cierre la cementera, pero deben ayudar para que no exista más contaminación”, agregó Cerda.
“Después de las diez de la noche, nos tiran el polvo, es horrible, es una cosa que uno no puede ni respirar, todos estamos con tos, gripe, casi nos ahogamos”, expresó por su parte Miriam Wayland.
Los transportistas de este municipio también participaron en la marcha. Estos, además de protestar por la contaminación, denunciaron que la compañía les vende cada bolsa de cemento siete córdobas más caro que a los compradores procedentes de otros departamentos.
Los protestantes se concentraron frente al Parque Central a las 3:00 p.m. y, pasadas las 4:00 p.m., llegaron a la sede de la compañía.