Por razones humanitarias, las autoridades del Sistema Penitenciario Nacional beneficiaron ayer con el régimen de convivencia familiar extraordinario al reo Gerardo Giovanni Cabezas Brenes, de 39 años, quien, según un dictamen del Instituto de Medicina Legal, sufre cáncer cerebral en fase terminal.
Óscar Molina, director de la Cárcel Modelo, anunció que al menos otros 14 reos sufren enfermedades crónicas graves y que también está en riesgo su vida, además dijo que, a partir de ahora, será revisado cada uno de los casos por esa penitenciaría para tratar de dar una respuesta similar.
Indicó el funcionario que hay casos de internos que sufren enfermedades crónicas graves como leucemia, hipertensión arterial y problemas sicológicos que están en condiciones similares a la de Cabezas Brenes, o que su salud se puede agravar más por el régimen carcelario.
La resolución administrativa para el régimen de convivencia familiar extraordinario concedido a Cabezas Brenes fue firmada, ayer, por el alcaide Óscar Molina. La tutela del reo fue otorgada a su hermana Marisol Cabezas Brenes.
El dictamen del forense indica que el reo sufre “patología maligna crónica en fase terminal”, quien lo deberá reportar ante esa penitenciaría cada dos meses.
Molina recordó que la resolución la emitieron amparados en la Ley 743, o sea del Sistema Penitenciario, la Constitución “y nuestro carácter humanitario”.
Molina dijo que decidieron otorgarle ese beneficio “para que él pueda pasar sus últimos años, meses, días u horas en unidad con sus hijos, con su familia, con su madre, con sus hermanos, y de esta manera pueda ser mejor atendido en otras condiciones y también que su salud pueda progresar positivamente”.
La situación del reo fue expuesta ante la Sala Dos del Tribunal de Apelaciones de Managua desde septiembre pasado, a través de una audiencia especial, pero, según su hermana, el resultado fue negativo, pese a que su hermano fue sometido a intervención quirúrgica en cinco ocasiones.
Cabezas Brenes fue declarado culpable por tráfico de drogas y sentenciado a 10 años de cárcel. Fue capturado durante un operativo policial el 26 de diciembre del 2006, en el que la Policía incautó 1,106 kilos de cocaína.