Miembros de la comisión mediadora entre el gobierno del presidente Daniel Ortega y líderes comunitarios de Tasba Pri fueron retenidos en Sasha, pero lograron salir por la fuerza hacia Bilwi a la una de la madrugada de ayer, luego de diversas agresiones, según confirmó a LA PRENSA Guillermo Espinoza, secretario político del Frente Sandinista, quien salió junto con la gente de la comisión.
Al cumplirse cinco días de protesta en Sasha, la situación en esta zona de Tasba Pri es cada vez más tensa y empieza a salirse del control de las autoridades del territorio; por ello, Espinoza considera que los transportistas y la población que permanecen varados a causa del tranque levantado por los comunitarios en Sasha están “secuestrados”, pues todos son retenidos en contra de su voluntad.
Espinoza, quien logró salir junto con la comisión y viajara a Managua, dijo que no hay seguridad ni garantía en Sasha, porque algunos líderes mestizos de las comunidades del sector están violentos y algunos están consumiendo alucinógenos, lo que pone en riesgo la seguridad de las personas retenidas.
Entre los miembros de la comisión mediadora que permaneció retenida figuran Dionisio Balladares, presidente del Consejo de Pastores; el sacerdote católico Rodolfo French y Brandon Macario, miembros del Consejo Ecuménico de Bilwi; Miguel Navarro, delegado del Ministerio de Gobernación, y el comisionado mayor Roberto González, jefe de la Policía Nacional en Bilwi.
Espinoza relató que el cura Rodolfo French, de la Iglesia católica, quien viajó con la comisión mediadora junto a otros pastores, fue agredido verbalmente por los manifestantes con palabras obscenas.
Agregó que una comisión de Tasba Pri, integrada por Waldo Muller, Mauricio Ordóñez, Rusvelt Mejía, José Santana, Adrián Valle, Raúl Pravia, Cecilia Pasquier, Alejandro Rodríguez, Pablo Moreno, Mariano Cano y Celso Ocampo, llegó junto a los pastores a Bilwi la madrugada de ayer, para conformar una comisión que fue integrada además por tres pastores y el gobernador Reinaldo Francis, quienes desde ayer viajaron a Managua a reunirse con autoridades del Gobierno central.
Seis camiones lograron huir por la fuerza del retén en Sasha, pero el resto de vehículos permanece en el tranque, ante la negativa de los comunitarios mestizos de permitir la libre circulación vehicular.
Veintitrés mil pobladores de Tasba Pri sufrieron los embates del huracán Félix, que el pasado cuatro de septiembre entró al Caribe Norte en la categoría cinco de la escala Saffir-Simpson, con vientos superiores a los 270 kilómetros por hora, dejando a su paso por este territorio más de 250 personas muertas, destrucción de 78 mil hectáreas de bosque, viviendas arrasadas y pérdida de las cosechas.
A cinco meses del paso del huracán, los líderes comunitarias sienten que el Gobierno de Daniel Ortega los tiene olvidados, por ello exigen que se realice la demarcación territorial, aprovechamiento de la madera tumbada por el huracán, la instalación de una planta eléctrica, la distribución de alimentos y la entrega de láminas de zinc.