La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de los Asuntos de Emergencia (OCHA) aseguró el viernes que hay 290,000 desplazados internos en Kenia y alertó sobre las dificultades para distribuir la ayuda humanitaria a causa de la violencia que arrasa el país desde hace un mes.
En un comunicado distribuido en Ginebra, la OCHA alerta que los desplazados se mueven continuamente, dados los episodios de violencia en diferentes puntos del territorio.
“Con el número de desplazados creciendo diariamente y extendiéndose en varias partes del país, la acción humanitaria se debilita y no puede paliar las necesidades de los desplazados”, reza el texto.
Además, la agencia de la ONU se lamenta de que los grupos de desplazados se reagrupan en iglesias u otros lugares que consideran seguros, pero que son difíciles de identificar para los servicios de asistencia.
La OCHA determina la situación en el distrito Molo como la más prioritaria, dado que hay 40,000 desplazados congestionados en locales infrahumanos.
Asimismo, define de “muy volátil” la situación en Cherengani, Nakuru, Naivasha, Nairobi y Kishumu.
Las dos facciones rivales de Kenia accedieron a tomar medidas inmediatas, para poner fin a la violencia de un mes provocada por una controversial elección presidencial, anunció el viernes el ex Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, que ofició de mediador.
Pero el mismo viernes se informó sobre otras nueve muertes en el Oeste de Kenia, incluyendo un policía atacado por una turba de 3,000 personas armadas de arcos y flechas, lanzas, garrotes y machetes en el pueblo natal de un legislador opositor asesinado el jueves.