La Agencia Internacional de Energía (AIE), que representa los intereses de los países consumidores, acusó a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de acentuar las “presiones” sobre la economía mundial, ya de por sí vulnerable, al negarse a producir más para que los precios bajen.
En un comunicado divulgado ayer viernes, la AIE estima que el nivel actual de producción del cártel, situado en 29.76 millones de barriles por día, no bastará para responder a la demanda.
“La OPEP decide dejar la producción sin cambios pero el suministro de petróleo queda muy tenso”, estimó la AIE, en reacción a la decisión del cártel, reunido ayer en Viena, donde optó por mantener sin cambios su oferta de crudo.
Según la AIE, el impacto de la desaceleración económica sobre la demanda de petróleo no está todavía claro y no se sabe si la oferta actual de la OPEP “hasta finales del segundo trimestre será suficiente para que se reconstituyan las reservas” y se sitúen en los niveles del año pasado.
“La AIE se preocupa por el crecimiento mundial” que debe preservarse por “el bien de los consumidores y productores” de petróleo, prosigue el comunicado.
“La economía no necesita más presiones sobre el poder adquisitivo de los consumidores y por tanto sobre el crecimiento, debido a precios del petróleo casi récords”, concluyó el texto.
En enero, el precio del barril de petróleo alcanzó el récord histórico de 100.09 dólares, pero desde ese entonces ha perdido poco más del 10 por ciento de su valor.
Los inversores temen que el ambiente de recesión que se respira en Estados Unidos, primer consumidor de crudo del mundo, reduzca la demanda de petróleo.
VENEZUELA INSISTE EN RECORTE PARA MARZO
Los ministros de Energía de la OPEP concluyeron en Viena una reunión extraordinaria en la que dejaron sin cambios, en 29.67 millones de barriles diarios (mbd), su cuota oficial de producción de crudo, que abarca el bombeo de doce de los trece Estados miembros, todos menos Irak.
Por Latinoamérica pertenecen a la OPEP, Venezuela y Ecuador.
“A la vista de la situación actual, junto a la prevista desaceleración económica”, los ministros acordaron que “la producción de la OPEP es suficiente para satisfacer la demanda que se espera en el primer trimestre del año”, señala la declaración final del encuentro.
Al mismo tiempo, se comprometieron a “vigilar atentamente” la evolución del mercado ante las “significantes incertidumbres asociadas a la prevista desaceleración de la economía mundial” hasta el 5 de marzo, cuando volverán a reunirse en Viena.
Entonces "”todas las opciones serán estudiadas”, dijo a la prensa el ministro qatarí de Petróleo, Abdullah bin Hamad Al Attiyah, tras concluir la 147 conferencia ministerial de la OPEP, mientras que su homólogo venezolano, Rafael Ramírez, reconoció como “posible” que dentro de un mes se pacte una reducción de los suministros.
Con esta decisión, la OPEP hizo caso omiso de las insistentes y reiteradas peticiones de Estados Unidos y otras naciones consumidoras para que incremente sus suministros con el fin de abaratar el petróleo y aliviar así las presiones inflacionistas, especialmente ante la tensa situación de la economía estadounidense.
SE LAVA LAS MANOS
Pero la OPEP rechazó ser responsable de la fuerte escalada del petróleo registrada en el último año, especialmente desde mediados de septiembre de 2006, cuando por primera vez el crudo rebasó los 80 dólares el barril.
“No se debió a una falta de oferta”, dijo el ministro argelino de Energía, Chakib Jelil, en una rueda de prensa en la sede vienesa de la OPEP, tras concluir la conferencia ministerial en la que fue confirmado como presidente de la organización durante todo este año.
La preocupación de que una abundante oferta frente a una caída de la demanda de crudo pueda provocar un desplome de los precios fue uno de los factores determinantes de la decisión de la OPEP de no aumentar su producción.
Jelil recordó que, habitualmente, la demanda mundial de crudo retrocede en el segundo trimestre del año debido al menor consumo de calefacción que se produce al finalizar el invierno boreal.