Emiliano Fruto se convirtió, en el 2005, en el primer lanzador de Colombia en la historia de las Grandes Ligas y, este año, intentará establecerse de una vez por todas en el mejor beisbol del mundo con los Diamondbacks de Arizona.
“Tengo confianza en mí, falta hacer el trabajo y demostrar lo que puedo hacer. Espero ayudar mucho al equipo de Arizona esta temporada”, señala Fruto, quien el jueves derrotó al Bóer en el tercero y último juego de la serie amistosa entre los campeones de las ligas profesionales de Nicaragua y Colombia.
“Ambos equipos tienen mucha calidad. Por el nivel de los juegos, se puede decir que estos dos equipos tienen calidad para participar en la Serie del Caribe”, agrega el derecho de gran velocidad que es utilizado como relevista.
Nicaragua y Colombia tienen una cantidad similar de peloteros en las Ligas Menores y las Grandes Ligas. Fruto es uno de los últimos big leaguers que han producido los cafeteros, lo que automáticamente le da un pasaporte a la fama, pero eso no lo ha detenido en su afán por colaborar en el desarrollo de la pelota de su país.
“Estoy contento de participar en esta serie y sería como un sueño para mí representar a mi país en una Serie del Caribe. Ojalá se presente la oportunidad para Colombia y Nicaragua. Ambos países han trabajado duro y la merecen”, declaró.
BUEN FUTURO
Emiliano Fruto jugó hace un par de años en la Liga Paralela de Venezuela con los nicaragüenses Dwight Britton y Víctor Duarte, a quienes les augura un buen futuro.
“Los he visto bien, se nota que han progresado mucho y si siguen así van a llegar lejos. Son peloteros talentosos y depende de ellos mismos hasta dónde puedan llegar”, opinó.