Se supone que el Super Bowl se juega en territorio neutral, pero los Gigantes de Nueva York no se dan por aludidos por esa situación.
Con una racha de 10 victorias en fila fuera de casa, los Gigantes son un equipo que se desempeña a las mil maravillas en terreno ajeno y algo similar ocurre con los Patriotas de Nueva Inglaterra.
Aunque el estadio de la Universidad de Phoenix se encuentre en medio del desierto y no favorece a nadie, los Gigantes procuran encarar el partido como si fuese otro más en calidad de visitantes.
“No es el Giants Stadium”, afirmó el ‘defensive end’ Justin Tuck sobre el estadio de los Gigantes. “Tuvimos que subirnos a un avión para llegar acá”.
La racha de 10 victorias seguidas fuera de casa, incluyendo una en Londres ante Miami, fue la más prolongada de la campaña en la NFL. La misma incluye la cadena de tres triunfos en los play offs contra Tampa Bay, Dallas y Green Bay, en todos los casos equipos que ganaron sus respectivas divisiones.
Los invictos Patriotas, por supuesto, ganaron sus ocho partidos a domicilio este año. Esto significa que entre ambos se acumula un récord de 18-1 fuera de casa esta temporada.
Se puede argumentar que a los Gigantes jugar en territorio ajeno les sirve mejor que estar en su propio terruño. Su registro de local fue un espantoso 3-5, y no pudieron cantar victoria en casa desde el 21 de octubre.
“Hemos jugado bastante bien de visita, y realmente creo, como lo he dicho varias veces, que la filosofía de un equipo unido es el motivo por el cual nos hemos desempeñado bien afuera”, declaró el entrenador Tom Coughlin. “Nos hemos cohesionado bastante bien y nos apoyamos el uno al otro”.
Coughlin también dijo que tiene “un montón de secretos” que explicarían los buenos resultados de los Gigantes como visitantes, pero prefiere guardárselos.
Los Patriotas sostienen que no hay nada para ocultar sobre su buena estrella cuando no están en Foxborough. Todo se sustenta en el equilibrio, la consigna que enfatiza su técnico Bill Belichick.
“Sólo hemos hecho un buen trabajo de preparación”, declaró el “wide receiver” Troy Brown. “Esto no es sólo un paseo. Nos pagan por esto, y los compañeros se toman en serio su trabajo”.