Un puesto ilegal de gasolina ubicado en el muelle municipal de Bluefields, Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS), explotó en llamaradas cuando uno de sus trabajadores supuestamente suplía de gasolina a granel a una embarcación rápida.
El fuego dañó parcialmente una lancha rápida, acabó con al menos cuatro viviendas ubicadas alrededor del puesto de combustible, más una bodega donde almacenaban gasolina y otros líquidos inflamables.
El jefe del Cuerpo de Bomberos de Bluefields, teniente primero Jorge Martínez, reveló que ayer por la mañana el dueño del puesto de gasolina que tomó fuego, Antonio Obando, se presentó a las oficinas del Cuerpo de Bomberos para solicitar permiso de operaciones.
“Se le advirtió al propietario de la misma que no tenía condiciones para renovar el permiso, hoy (ayer) se le hizo inspección y no le acreditamos vender gasolina. Le prohibimos vender hasta tanto no se le hiciera una mayor inspección. Le dijimos que se esperara”, cuestionó el jefe de los Bomberos de Bluefields.
Agregó que “yo le hice unos señalamientos donde se presume inició el incendio. Las instalaciones eléctricas estaban defectuosas, cajas de empalme sin protección, había un solo revoltijo entre recipientes con gasolina, diesel, lubricantes y hasta gas propano”.
El incendio inició a eso de las 2:00 p.m. y fue apagado unas dos horas después gracias a centenares de pobladores, entre socorristas de la Cruz Roja, Boys Scout y miembros del Cuerpo de Bomberos.
Martínez denunció que en Bluefields hay al menos ocho puestos de combustibles que funcionan ilegalmente.
El anterior jefe de los Bomberos de Bluefields, Jorge Avilés Zeledón, señaló a LA PRENSA que si en Bluefields ocurre alguna tragedia los únicos culpables serán la Policía y los funcionarios de la Alcaldía.
“Ellos no tienen permiso nuestro para vender gasolina porque son ilegales y no prestan las condiciones mínimas; si algo llegara a pasar aquí, nosotros nos lavamos las manos”, declaró Avilés hace meses a LA PRENSA.
El actual jefe Martínez dijo que “le hacemos un llamado a esta gente para que se legalicen, el problema es que no se afectan ellos solos sino que afectan a terceras personas. La Ministra de Gobernación que anda por aquí nos orientó, tanto al jefe de la Policía local, comisionado mayor Luis Alberto Pérez Olivas como a mí tomar mano dura contra esta gente”.
LA PRENSA conoció que las autoridades de la Alcaldía de Bluefields, Cuerpo de Bomberos, Policía Nacional y del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), por fin se reunirán para valorar la peligrosa situación que enfrentan miles de costeños debido a la proliferación de puestos de gasolinas ilegales.
En los costados del muelle municipal se formaron cadenas humanas, recogieron agua de la bahía de Bluefields y desafiando a la muerte los costeños ayudaron a sofocar el siniestro.