En su nuevo trabajo como promotor de paz de la ONU, George Clooney hace el papel de sí mismo.
El actor de 46 años llegó ayer a la sede de las Naciones Unidas en medio de expresiones como “¡oh!” y “¡ah!” de decenas de personas, principalmente del género femenino, que abarrotaron la entrada para verlo y fotografiarlo.
“¡Hola chicos!”, dijo el actor, deteniéndose brevemente para posar con sus padres y estrecharle la mano a algunos.
Clooney se presentó en la ONU para asistir a una ceremonia que marcó su designación al trabajo especial por parte del secretario general Ban Ki-moon. Acababa de volver de un viaje de dos semanas a 19 puntos de la región sudaní de Danfur, la República Central Africana, Chad y la República Democrática del Congo, regresando a Estados Unidos vía India, gran colaborador de las tropas de paz de la ONU, dijeron funcionarios.
“Cada zona de conflicto tiene dificultades que son únicas, pero siempre hay un hilo unificador: las peores atrocidades son reservadas para los más pobres y los más vulnerables”, expresó Clooney en una conferencia de prensa.
“Este cuerpo tiene el hábito de referirse a sí mismo como un colectivo de estados individuales. Ustedes son mucho más que eso. Ustedes son las Naciones Unidas. Ustedes son una entidad entera en sí misma. Cuando me paré en el hospital junto a mujeres que habían sido violadas y quemadas dos días antes, me miraban y me decían, ‘por favor mande a la ONU’. No a Estados Unidos, China o Rusia. Sólo a la ONU. Ustedes son su única esperanza”, manifestó el ganador de un Oscar.