El presupuesto del año 2008 todavía no alcanza consenso entre el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y el Bloque contra la Dictadura, por lo cual la próxima semana no habrá sesiones en el Legislativo.
El presidente de la Asamblea Nacional, el sandinista René Núñez, confirmó ayer que el presupuesto, “tema prioritario número uno”, sigue en negociaciones.
Francisco Aguirre Sacasa, presidente de la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto, adelantó ayer que será hasta el 7 de febrero que estará dictaminado ese proyecto y hasta el 11 del mismo mes podría ser discutido.
Es así que los dos sectores tienen una semana para llegar a un acuerdo sobre los principales, como el aumento salarial a médicos y maestros, las asignaciones a las organizaciones no gubernamentales (que piden tres mil quinientos millones de córdobas) y la partida para la Presidencia de la República.
“Le estamos dando únicamente la oportunidad a la Comisión Económica de que hagan un consenso más o menos rápido, para que el presupuesto pueda ser discutido y aprobado en este mes de febrero”, precisó ayer Núñez.
La atomización que reina en el parlamento por estos días impide conocer con certeza cuántos votos están a favor de las propuestas del Poder Ejecutivo y cuántos respaldan las medidas que ofrece el Bloque contra la Dictadura.
COBIJA CORTA
Aguirre Sacasa comentó que al menos sesenta grupos de organizaciones no gubernamentales y sectores religiosos solicitan tres mil quinientos millones de córdobas. El diputado liberal fue tajante: “Algunos diputados no terminarán satisfechos”.
De acuerdo con Aguirre Sacasa, el techo del presupuesto no sufrirá ninguna modificación, por lo cual se avecina una serie de recortes y ajustes al proyecto que envió al mandatario Ortega. “La cobija no es suficientemente grande para cubrir de la nuca a los pies”, explicó Aguirre Sacasa.
El presupuesto debe ser aprobado con amplia mayoría y suficiente antelación al arribo de una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI), prevista para el 25 de febrero.
Aguirre Sacasa mencionó que la “válvula de escape” podrían ser los novecientos millones de córdobas que el Estado podría obtener al renegociar los bonos bancarios y que permitirían llevar el aumento salarial a médicos y maestros hasta a un 16 por ciento.