La Fiscalía General de Costa Rica confirmó ayer tarde que las cinco personas encontradas muertas en un basurero clandestino, cerca de la frontera con Panamá, son panameños, informó el Poder Judicial y al menos dos cuerpos fueron identificados por familiares de las víctimas.
También ha cobrado fuerza la versión de que el crimen fue un ajuste de cuentas de personas ligadas al narcotráfico, aunque el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) sigue averiguando en el lugar del hallazgo.
Los panameños Daniel Moreno y Bernardo Estribí González aseguraron que entre los fallecidos están dos de sus familiares. Moreno asegura que uno de los muertos es su hermano Amner Darío Moreno, de unos 37 años, a quien reconoció mediante una fotografía, mientras Estribí también asegura que otro de los fallecidos es su hijo Eliécer, de unos 45 años, a quien reconoció también mediante una fotografía. Eliécer vivía en Costa Rica, cerca de la frontera de Panamá.
También fueron identificados los cadáveres de Gustavo Otero y Víctor Navarro, ambos traileros de Panamá.
Los cinco cuerpos fueron hallados al mediodía del miércoles en un botadero de basura conocido como El Pelón del Amor, en Ciudad Neilly, Costa Rica, cerca de Panamá.