Unos 160 comerciantes de un mercado informal que funciona desde hace diez años en un terreno ubicado en el barrio Las Torres, en Masaya, expresaron ayer su temor por las constantes amenazas de desalojo vertidas por el alcalde Orlando Noguera, desde hace varias semanas.
Walter Gutiérrez, comerciante de Masaya, solicitó ayer a Noguera desistir de su intención de desalojarlos del lugar, “porque nosotros tenemos muchas deudas con los bancos y microfinancieras y no tendríamos cómo saldarlas”.
Una comitiva de comerciantes que visitó ayer LA PRENSA señaló que el alcalde quiere desalojarlos porque considera que sobre ese sitio atraviesan varios cables del tendido eléctrico, por lo cual el jefe municipal teme que en un futuro se desate un megaincendio en el lugar.
Sin embargo, los comerciantes consideran que la verdadera razón del desalojo es para construir un parque infantil en el actual centro de compras.
Los comerciantes dijeron estar dispuestos a ser reubicados, pero piden a Noguera dejar por escrito un sitio alternativo adonde serían removidos, o bien que les den tres años para buscar un sitio dónde asentar sus tramos.
Según la denuncia de los vendedores, de aplicarse el desalojo más de 360 cabezas de familia quedarían en el desempleo.
Ileana Gutiérrez, otra comerciante, denunció que los planes de desalojo también son promovidos por autoridades del Ministerio de Salud, la Defensa Civil, la Procuraduría y el Ministerio de la Familia.
“Nosotros somos personas trabajadoras que hemos adquirido grandes deudas y que ahora nos sentimos a punto de quedar en la calle”, sostiene Gutiérrez, visiblemente angustiada.