Los 151 países que integran la OMC intentarán concluir este año la Ronda de Doha para liberalizar el comercio mundial, cuyas negociaciones se arrastran desde hace seis años, conscientes de que un nuevo aplazamiento sería fatal.
Por ello se fijaron la meta de alcanzar un acuerdo en abril para liberalizar el comercio de productos agrícolas e industriales, los dos nudos gordianos que desde hace años trancan las negociaciones para concluir la Ronda de Doha.
La ministra suiza de Economía, Doris Leuthard, que invitó a unos 20 de sus colegas a un almuerzo en Davos, al margen del Foro Económico Mundial, que concluyó el fin de semana, contó que los ministros acordaron celebrar en abril una nueva reunión en Ginebra para concluir las negociaciones sobre estos dos aspectos clave de la ronda de Doha.
“Probablemente habrá una reunión ministerial en abril cuando esté pronta la arquitectura final” del acuerdo sobre los capítulos de productos industriales y agricultura, dijo Leuthard a periodistas.
El canciller brasileño Celso Amorim y Leuthard confiaron en que la Ronda de Doha para liberalizar el comercio mundial pueda ser concluida este año.
“Esta no es sólo una oportunidad; a raíz de la crisis financiera se ha convertido en una necesidad”, dijo Amorim en otra conferencia de prensa.
“Los ministros dijeron que la crisis financiera podría ser útil a la hora de concluir la ronda porque estabilizaría la economía mundial y otorgaría confianza a los consumidores e inversores”, en momentos de una extrema volatilidad en las bolsas y en que el mundo se prepara a afrontar una eventual recesión en Estados Unidos, señaló Leuthard.
La ronda de Doha, lanzada en 2001, está estancada desde hace años por el diferendo entre países desarrollados y subdesarrollados sobre la agricultura y los productos industriales, dos asuntos íntimamente vinculados.
Los países en desarrollo reclaman la reducción de los subsidios agrícolas de los países ricos, que afectan los precios del comercio mundial y penalizan a los productores de los países más pobres. Los países ricos reclaman a cambio más mercados para sus productos manufacturados y servicios.
Las negociaciones deberían haber culminado a fines de 2004.
¿ESTE AÑO?
Según Leuthard, los ministros mostraron voluntad política para concluir la Ronda en 2008 y estuvieron de acuerdo con que un acuerdo en la OMC estabilizaría a los mercados y otorgaría confianza a los inversores en este momento de gran incertidumbre sobre la economía mundial.
“Creo que es posible. Los próximos dos o tres meses serán cruciales para concluir o no la Ronda este año”, apuntó Amorim.
“Hoy todos los ministros acordaron que si no concluimos la ronda en 2008 nunca lo haremos. Esta es la oportunidad de concluir Doha y dar la señal de que el sistema multilateral funciona”, indicó por su lado Leuthard.
Según la ministra suiza, la mayoría de los ministros piensa que “es factible” lograr un acuerdo entre los 151 países que integran la OMC.
En la reunión de los ministros prevaleció el sentimiento de que “esta es realmente la última oportunidad para la Ronda de Doha” a raíz de las elecciones presidenciales de noviembre en Estados Unidos, que retrasaría dos o tres años el calendario, contó.
El secretario general de la OMC, Pascal Lamy, confió en que “probablemente podamos concluir esta gran negociación en el 2008” ya que ahora existe la voluntad política para lograrlo.
Según la ministra suiza, los ministros dijeron en la reunión que “este es el momento en que Lamy debe asumir el liderazgo” de las negociaciones.
“Lamy será clave en las próximas semanas (...). Los ministros piensan que debe revisar los textos (confeccionados por negociadores de la OMC en base a las demandas de cada país) antes de que salgan y lograr un resultado equilibrado”, relató.