Hacer una buena taza de café ya dejó de ser una rutina para convertirse en un arte, del que podría depender que cada día millones de personas disfruten de esta bebida en el exterior y se aumente el consumo interno.
Es por eso que del 8 al 10 de febrero de este año la Asociación de Cafés Especiales (Acen), realizará el Segundo Concurso Nacional de Baristas, es decir el concurso de los especialistas en preparar bebidas a base de café. El evento se realizará en el Hotel Holiday Inn, de Managua.
Este singular concurso está dirigido a promover la especialización en esta actividad, que en muchos países del mundo constituye el eslabón vital en la cadena de comercialización del grano.
Roberto Bendaña, coordinador del evento y director ejecutivo de Café Don Paco, explica que el ganador del Segundo Concurso Nacional de Baristas representará a Nicaragua en el Campeonato Mundial de Barismo a realizarse en Copenhague, la capital de Dinamarca.
El año pasado Salomé Peralta, la campeona nacional del primer certamen, representó al país en el campeonato mundial realizado en Tokio, Japón, siendo la primera vez que Nicaragua participa en este tipo de competencia.
COMBO DE PARÁMETROS
El Concurso Nacional de Baristas está lejos de ser sencillo, ya que en el mismo se miden muchos factores que no sólo tienen que ver con la bebida en sí, sino con todo el entorno en el que se sirve, es decir la calidad de la bebida, el tipo de molido y el aseo del local.
Un total de 16 jueces, seis internacionales y diez nacionales, reconocidos todos por la Asociación Mundial de Barismo (WBC, por sus siglas en inglés) medirán el desempeño de cada uno de los concursantes, en una escala de cero a seis. “Hay jueces técnicos y jueces sensoriales”, explica Bendaña.
Los primeros, es decir los jueces técnicos, ven a los baristas hacer la extracción, es decir sacar el líquido de la máquina y medir en cuánto tiempo lo hacen y si lo hacen correctamente.
El tiempo óptimo para hacerlo es entre 20 y 30 segundos, algo que el consumidor no lo sabe pero es básico en la calidad de la taza de café servida.
Si lo hace antes del tiempo, es porque el molido está muy grueso, entonces el agua pasa rápido y se llena la taza en 10 segundos, quedando un café “aguado”.
Si el molido está muy fino, entonces el líquido sale en gotas y queda sobreextraído “y con un sabor amargo”.
Otra parte del proceso, explica el coordinador del evento, es que los concursantes deben mantener limpio el lugar donde se prepara el café.
Es importante en esto la limpieza del dellancete (el tubo que sirve para calentar la leche y hacer la espuma). “Hay que purgarlo, sacando el vapor con todos los residuos que tiene para que no quede ninguna bacteria”, destaca Bendaña.
A SABOREARLO
Los jueces sensoriales, entre tanto, son los que prueban el café ya preparado para ver si todos los componentes están balanceados y que la bebida tenga el sabor adecuado.
Los baristas tienen que preparar cuatro tazas de café expreso, cuatro de capuchino y cuatro bebidas especiales de café.
Aquí se valora que, por ejemplo, el capuchino no tenga más sabor a leche o que las bebidas especiales no lleven demasiados sabores que diluyan el sabor del café.
“En realidad del éxito de la preparación de este tipo de bebidas dependerá el incremento del consumo nacional de café, sostienen Bendaña, ex Viceministro del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor).
Diversas estimaciones indican que anualmente en Nicaragua se consumen alrededor de 200 mil quintales de café.