El aeropuerto de Zurich, la capital mundial de los banqueros, tiene algo que puede ser considerado un presagio para el 2008. En las tiendas de la terminal, por el que circulan cerca de 50,000 personas al día, los precios de los productos están puestos en francos suizos, luego en euros, y en un tamaño más pequeño, en libras esterlinas. Pero jamás en dólares. ¿Un signo de que la moneda es una divisa indeseable?
Puede ser, si se toma en cuenta el juicio de la mayoría de los analistas y administradores de fondos, que consideran que en el 2008 la economía estadounidense seguirá dando turbulencias al mundo. Y los mercados seguirán su ritmo.
Las bolsas continuarán con altibajos, ya que la crisis originada por las hipotecas subprime aún no ha tocado fondo. La pregunta es qué tanto van a sufrir las economías de la región los problemas del país del norte.
“Este año se va a tratar de probar la teoría de decoupling, es decir, se va a ver si es cierto o no que la economía de Estados Unidos ha disminuido su relevancia para América Latina”, dice Alberto Bernal, director de mercados emergentes del banco de inversiones Bear Stearns, en Nueva York.
“La pregunta es si Brasil, Colombia, Argentina, pueden seguir creciendo a una velocidad suficientemente buena si Estados Unidos crece menos. Y los mercados van a reaccionar dependiendo de cuál sea la resolución de esa incógnita”, añade.
MIRADAS SOBRE LOS GIGANTES
Todo indica que la región tiene otras zonas de donde afirmarse. Mientras India y China sigan creciendo, lo hará también la demanda por commodities latinoamericanos, y, por ende, sus precios.
“Ambos países (India y China) concentran el 40 por ciento de la población mundial, y su demanda interna va a ser el contrapeso del menor crecimiento en Estados Unidos”, dice Bernal. Y mientras eso pase, la región puede seguir sacando cuentas alegres. “China no va a crecer 11 por ciento como lo hizo en 2007, pero pensar que lo va a hacer entre 8 y 10 por ciento parece bastante razonable”, dice Cristián Moreno, director de Research para Latinoamérica de Santander Investment, en Nueva York.
Ahora, eso no significa que lo que pase en Estados Unidos sea irrelevante. Por el momento, la mayoría de los analistas apuesta por una desaceleración (un crecimiento entre 1 y 2 por ciento). Pero si el país entra en recesión, el problema puede ser más grande para la región. Y eso no es descartable.
De hecho, Goldman Sachs proyectó en un informe reciente que el Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense se contraería un 1 por ciento, anual en el segundo y el tercer trimestre de este año.
LA DIVERSIFICACIÓN
La vieja ley de no poner todos los huevos en la misma cesta parece cobrar más validez hoy. Además de elegirlos bien. Para Moreno, la clave es seguir invirtiendo en sectores en crecimiento, pero con un buen filtro.
“La mejor estrategia defensiva es la selectividad”, dice. Otávio Vieira, jefe de inversiones de Safdié Private Banking —un administrador de activos basado en Suiza— en Brasil, afirma que sobre todo el primer semestre del año será difícil. “Hay que hacer crecer de a poco la exposición al riesgo dentro del portafolio”, dice.
Los países emergentes se van a transformar en una especie de refugio para los inversionistas que huyen de Estados Unidos.
“Las turbulencias no implican que los capitales vayan a abstraerse de ir a los mercados emergentes; estos van a seguir siendo atractivos”, dice Alfredo Coutiño, analista sénior para América Latina de Moody’s. “A pesar de que ha subido mucho el precio de los activos en estos mercados, seguirán fuertes”, agrega Bernal.
¿Y cómo seleccionar? Primero que todo, descartando lo que está muy cerca de Estados Unidos. En ese sentido, la región está poco expuesta. Una investigación de Santander Investment dice que sólo el 7.4 por ciento del Ebitda (margen bruto antes de deducir impuestos y otros) generado por la región está directamente relacionado con el país del norte. El problema es México: 8 de las 10 compañías más expuestas son mexicanas.
Pero Moreno sí cree que hay buenas oportunidades en infraestructura mexicana. “El Gobierno quiere aumentar en un 50 por ciento el gasto en infraestructura en los próximos cinco años en comparación con los cinco anteriores”, dice. Y los aeropuertos pueden beneficiarse del boom de las aerolíneas de bajo costo.
DOS GRANDES GRUPOS
Brasil seguirá siendo la vedette de los mercados emergentes. Cada cosa que sale en el Novo Mercado está en los ojos de los inversionistas.
“Todos compran a ojos cerrados ETF (portafolios de acciones) de Brasil”, dice un analista en Estados Unidos. Para Moreno, el desarrollo del mercado de capitales ha permitido consolidar varias industrias y sectores brasileños.
“Hay varios sectores que tienen mucho por crecer, ya que todavía representan un bajo porcentaje del PIB en comparación con países similares”, dice. “Y los principales jugadores tienen la oportunidad de aumentar su participación de mercado”, explica.
Vieira cree que las acciones brasileñas tienen una buena perspectiva para este año. “Aunque los países más grandes están con problemas de crecimiento que no se van a solucionar pronto, veo muy buenas perspectivas para la bolsa brasileña”. Y también en la renta fija. “Me gustan mucho los inflation link bonds locales de Brasil, porque están protegidos, al igual que los bonos de Argentina en dólares”, dice.
Lo bueno es que las tasas de financiamiento de deuda en Brasil son cada vez más bajas y el financiamiento en el mercado de capitales es muy dinámico. “De las 78 IPO (Oferta Pública Inicial) que se hicieron en América Latina en 2007, y que representan US$37,000 millones, 62 tuvieron lugar en Brasil, con US$31,000 millones”, dice Moreno.
En América Latina, el analista de Santander Investment recomienda diferenciar el mundo de los commodities del de los no commodities. “El 45 por ciento de la generación de Ebidta de la región se explica por el primero, que depende de dinámicas externas”, dice. “Y el 55 por ciento restante depende del crecimiento interno. Y ahí tendremos un buen año”, subraya.
El consumo privado interno sigue creciendo a tasas de entre 4.5 y 5 por ciento. “Chile es el país con la mejor cifra, con los últimos cinco años creciendo a un 7 por ciento. Para este año debería crecer al menos 6 por ciento”, dice.
LOS PRIMEROS DE LA LISTA
Para Vieira, de Safdié, hay que centrarse en los países que están mejorando sus datos macro: Colombia, Brasil, Perú y Chile.
Con la crisis estadounidense, muchos piensan que la región va a convertirse en un destino de lujo. De hecho, cerca del 80 por ciento del PIB de la región va a ser generado por países de la región que serán investment grade, dice Moreno.
Este año o el próximo se espera que Brasil, Perú y Colombia se sumen al club. En los dos últimos la tasa de inversión creció más de 20 por ciento en el 2007 y se espera que las tasas de crecimiento continúen altas. Además de un consumo interno robusto, será ayudado por los precios de los minerales, algo parecido a lo que se espera en Chile.
El real estate también promete dinamismo. En Brasil, la penetración de las hipotecas alcanza al 2 por ciento, en comparación con el 70 por ciento en Estados Unidos.
“Mientras Estados Unidos está con una crisis subprime, en América Latina ni siquiera está desarrollado el prime. Hay que medir bien los riesgos, pero las oportunidades existen”, dice Moreno.
La base de todo es el acceso a financiamiento cada vez mayor y la creciente bancarización, que hace del sector financiero también algo muy distinto al de Estados Unidos.
Fuera de América Latina las opciones más atractivas están en África. Vieira destaca también Singapur y Hong-Kong, mientras que otros analistas confían en el desempeño de Malasia. Japón, en cambio, está empeorando, dice.
Y aunque usted no lo crea, Estados Unidos también presentará oportunidades de inversión. Ni por nada en la banca y el sector financiero.
Pero sí en empresas productivas volcadas a la exportación, que están siendo beneficiadas por el dólar barato. Así, compañías como Procter & Gamble se han beneficiado de los precios del euro, y están ganando en el viejo continente hasta un 20 por ciento más de lo que obtenían hace un año.
BUEN MATERIAL
Este puede ser un buen año para las materias primas. Es cierto que los precios están altos. Pero nadie piensa que vayan a bajar. Alfredo Coutiño dice que el sector manufacturero se va a ver afectado por la economía internacional, pero en la producción de granos, alimentos, metales y energía hay buenas perspectivas.
Un ejemplo: de los 18 millones de toneladas métricas de cobre que el mundo consume anualmente, 4.7 millones son demandadas por China, el primer comprador mundial. El aluminio también tiene buenas perspectivas, ayudado por la demanda de la industria aeronáutica. Eso significa que los países mineros (Chile y Perú) pueden celebrar y no poner mucha atención a la crisis hipotecaria.
Pero cuidado, que el segundo demandante es Estados Unidos, con 2.1 millones de toneladas, y la baja en la construcción no es inocua para el metal rojo y otros materiales.
“La caída esperada en la construcción de nuevas casas en el año 2007, respecto de 2006, alcanza a 23 por ciento, lo que resultaría en una reducción desde 1.81 millones de unidades a 1.39 millones de unidades entre dichos años. Y la disminución se acentuaría en 2008”, dice un informe de la Comisión Chilena del Cobre.
Los granos también tienen pocas posibilidades de bajar de precio. Las últimas cosechas de trigo han sido menores a lo esperado, y aunque se produzca suficiente trigo, su precio no puede caer mucho, porque el valor del maíz ha subido artificialmente con el etanol.
En Estados Unidos casi se ha duplicado durante el último tiempo gracias al subsidio a los productores de etanol de maíz y a la continuidad de la demanda china.
La consultora mexicana Apoyos y Servicios a la Comercialización Agropecuaria (Aserca) afirmó en un informe reciente que los futuros del maíz, trigo, soja e incluso algodón cerraron el año con sustanciales ganancias en los mercados.
Incluso el maíz llegó a alcanzar en la última semana de diciembre los niveles más altos de los últimos 11 años. Y afirma que habrá un mayor consumo global de carne y granos y en el corto plazo crecerá el uso de estos para la fabricación de energéticos. Esto permitirá que los inversionistas enfoquen su atención, durante 2008, en el maíz.
(c) 2008, AméricaEconomía. Todos los derechos reservados.