Las funciones que la ley le ha atribuido al Consejo Nacional de Administración y Carrera Judicial son numerosas e importantes, entre estas las referidas al régimen disciplinario de los jueces y magistrados.
A criterio del director ejecutivo de la Fundación para el Debido Proceso Legal (DPLF, por sus siglas en inglés), Eduardo Bertoni, las facultades que tiene el Consejo le otorgan un enorme poder, que si es utilizado de manera incorrecta puede afectar la independencia de los jueces.
Dicho temor se funda en que los cuatro miembros del Consejo son parte de los 16 magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), quienes a su vez son elegidos por los partidos políticos que los eligen en el Parlamento.
RECOMENDACIÓN
“La conformación de un órgano como el Consejo debe ser realizada de tal manera que sus miembros queden fuera de toda sospecha de ser permeables a presiones provenientes de distintos sectores”, recomienda Bertoni.
En la actualidad, el Consejo lo conforman los magistrados Manuel Martínez y Edgard Navas (liberales), así como Marvin Aguilar y Alba Luz Ramos (sandinistas).
Ramos expresó a LA PRENSA que ella nunca ha conocido una forma eficaz de elegir a magistrados, porque son nombramientos políticos.
TRANSPARENCIA
Bertoni, cuya fundación realizó una investigación sobre corrupción judicial en todos los países de Centroamérica, explica que es buena la idea de crear un órgano como el Consejo de Administración de Carrera Judicial en Nicaragua, con autonomía técnica y funcional a como se plasma en la Ley de Carrera Judicial, pero hubiese sido recomendable que para la selección de los miembros se hubiera creado un mecanismo de selección transparente y no dejarlo en las manos de la Corte Suprema de Justicia.
“Cualquier cuestionamiento sobre la selección de los miembros de la Corte Suprema se hace extensivo al Consejo y ello, dadas las atribuciones que tiene, afecta la credibilidad del Poder Judicial nicaragüense”, expresó Bertoni.
MANIPULACIÓN CON LOS JUECES
El investigador insiste en que si quienes integran el Consejo responden a presiones de cualquier orden, entonces la manipulación del resto de los jueces está asegurada.
Un ejemplo de este tipo de manipulaciones es la posibilidad de que los traslados pueden ser utilizados como mecanismos de presión, para que los jueces respondan a los intereses de quienes pueden trasladarlos.