CARACAS.- Cuatro sujetos armados permanecen atrincherados desde hace 24 horas en un banco de una pequeña ciudad del estado de Guárico (centro de Venezuela) con varias decenas de personas rehenes tras intentar un atraco a la sucursal bancaria, informó el martes una fuente policial.
"Cuatro sujetos mantienen retenidas a unas 35 personas y exigen una ambulancia para escapar", dijo a la AFP Carlos Yanes, jefe del comando policial de la ciudad de Altagracia de Orituco (80 km al suroeste de Caracas).
Los asaltantes "están armados con granadas y fusiles" y un centenar de efectivos de varias corporaciones judiciales mantienen un cerco a la sucursal bancaria en la población agrícola, de unos 80.000 habitantes.
Los delincuentes afirman que mantienen como rehenes a medio centenar de personas. "Hay entre 48 y 50 personas" retenidas, declaró uno de los delincuentes vía telefónica con Radio Caracol de Colombia.
AUTORIDADES NO DIFUNDEN ENTREVISTA DE ASALTANTES
El asaltante dijo que han hablado con medios venezolanos, pero que las autoridades de ese país no han permitido la difusión de esas entrevistas.
"Ya no queremos ningún botín, lo único que nos interesa es salvar nuestras vidas", afirmó el asaltante y precisó que entre los retenidos hay un bebé de 15 días de nacido.
"Si soltamos a los niños, nos matan", dijo, y agregó que si la policía intenta tomar por asalto la sede bancaria podrían hacer explotar una granada.
Cuando el asalto estaba en marcha una patrulla de la policía local llegó al lugar y los delincuentes decidieron mantener en cautiverio a los clientes del banco y a sus trabajadores.
Cinco menores, una mujer embarazada y un bebé de seis meses están entre los rehenes, dijo Yanes.
Otra mujer embarazada y dos ancianos fueron liberados el lunes, después de que comenzó el atraco.
"Todos los alimentos y bebidas solicitadas (por los asaltantes) se les han proporcionado", dijo el jefe policial.
GOBERNADOR ENCABEZA NEGOCIACIONES
El gobernador del estado de Guárico, Eduardo Manuit, llegó a la ciudad para encabezar las negociaciones por vía telefónica.
El intento de robo comenzó a las 10H00 (14H30 GMT), cuando los atracadores ingresaron en una sucursal del Banco Provincial, filial venezolana del español BBVA.
En un principo, uno de los cajeros del banco fue utilizado como mensajero para negociar con las autoridades.
En una ventana lateral de la sede bancaria, los secuestrados colocaron carteles advirtiendo del peligro que corren.
El secretario de seguridad del estado Guárico, Manuel Granadillo, dijo a la prensa que los delincuentes "no quieren negociación, se le han presentado varias alternativas y da la impresión que los atracadores son inexpertos".
Los rehenes son "seis empleados del banco y 28 clientes del banco", dijo León Enrique Cottin, presidente del Banco Provincial-BBVA.
El asalto fue filmado por cámaras de video. "El banco ha registrado cuatro horas de video con las cámaras nuestras, esos videos se les proporcionaron a las autoridades", dijo Cottin a la cadena de noticias Globovisión.
Ante la posibilidad que los asaltantes y rehenes estuvieran viendo el reporte, el director envió "un mensaje de tranquilidad, que tengan conciencia de que es muy distinto una sitación de secuestro que de homicidio, las autoridades van a respetar la vida de los secuestradores", dijo Familiares de los rehenes hicieron llamados desesperados a través de los medios de comunicación al presidente venezolano Hugo Chávez para que autorice el envío de la ambulancia y poner fin al asalto.
El canal de televisión Venevisión reportó que los delincuentes "pidieron la presencia de medios de comunicación como garantía de su vida".