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El dragado del río San Juan de Nicaragua
Alejandro Fiallos Navarro
El autor fue director de la Empresa Nacional de Puertos (ENAP)
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Nicaragua debe proteger el caudal del río San Juan para que en todo su curso tenga suficiente profundidad todo el año. El dragado hay que hacerlo en verano.

Ha vuelto al tapete lo que los ticos hacen todos los años: se preparan en el verano y dragan los ríos que llegan a sus tierras desde Nicaragua y cuyas aguas son de nuestro nicaragüense río San Juan. Ellos siempre tienen agua y nuestro pobre río queda seco y al final de su caudal, en los últimos kilómetros, las personas lo cruzan caminando. Lo hacen a propósito donde se divide con el río Colorado que gira hacia territorio tico, que tiene mayor caudal por el constante mantenimiento que le dan y nuestro río San Juan tiene su caudal “tupido” por los bancos de arena y no puede desaguar en el Océano Atlántico.

Es una barbaridad que no se haga nada siendo un problema anual, permanente. Nicaragua debe proteger el caudal del río para que en todo su curso tenga suficiente profundidad todo el año. Don Enrique Bolaños Geyer tuvo esa preocupación cuando era Presidente y giró instrucciones para que se hiciera el estudio del dragado y se procediera a licitar la obra, algo majestuoso para nuestro país que ningún gobierno había hecho antes. Lástima que el tiempo no nos permitió hacer la obra, pero por lo menos se hizo un estudio meticuloso en el que se midió paso a paso el caudal del río, las medidas exactas en donde el río llevaría sus aguas, el ancho de los canales, los botaderos de la arena y sedimentos que se dragarían; todo debidamente calculado con mapas, diseños y hasta el último cálculo de la velocidad que debe llevar el río para que sus aguas no se desborden y los niveles de el gran lago Cocibolca no se vean afectados. Todo está en papel y digitalizado. Ese estudio completo se encuentra en las oficinas de la Empresa Portuaria Nacional (EPN) y se lo entregué personalmente a mi sucesor, el 11 de enero del 2007, pero como él mismo me explicó, no hay interés de parte de este gobierno.

Felicito al diputado Maximino Rodríguez y a todos los diputados que le apoyan en esta tarea, le recomiendo ordene le entreguen ese estudio para que sea la Asamblea Nacional la que ordene qué institución del Estado debe realizar el proyecto, ya que mi sucesor dijo que eso no le compete a la EPN, y eso que la EPN debe de velar por la navegación nacional. El río podría ser navegable todo el año y embarcaciones turísticas podrían llegar desde el Atlántico hasta Granada, también abriendo y limpiando un canal en los dos caudales. El valor del estudio fue pagado con fondos propios de la EPN, se hizo licitación y fue realizado con empresas expertas siguiendo todos los procedimientos necesarios sobre el medio ambiente, el llamado “estudio de impacto ambiental”. Participaron, entre otras instituciones, El Marena y el Ineter personalmente el ingeniero Claudio Gutiérrez (q.e.p.d) quien como gran conocedor de la materia brindó excelentes consejos y guías.

También participó Cancillería y el propio canciller Caldera, con sus expertos abogados internacionalistas, puesto que es un proyecto que tiene repercusiones diplomáticas por tratarse de Costa Rica con quien siempre tendremos problemas sobre nuestro río. El Ejército de Nicaragua a través de la Fuerza Naval está muy interesado y aplaudió la gestión ya que es un asunto de soberanía y de seguridad Nacional, ellos lo necesitan para poder navegar el río en su totalidad y resguardar la soberanía nacional.

El último paso que dimos fue informar públicamente en los medios de comunicación nacional a los países y empresas interesadas en el proyecto para que presentaran ofertas y al mismo tiempo financiamiento blando, cumpliendo con los requisitos de endeudamiento externo para que fuera aprobado por todas las instancias del Ejecutivo (Secretaría Técnica, Ministerio de Hacienda, Banco Central) y que finalmente fuera aprobado por la Asamblea Nacional. Varias empresas compraron los documentos y estaban dispuestas a cotizar y presentar financiamiento, pero al no interesarle al nuevo gobierno nadie le dio seguimiento.

El dragado hay que hacerlo en verano y las dragas son especiales. Las empresas interesadas tienen que recorrer el río y hacer sus números meticulosamente. Los conocedores del asunto dicen que el costo puede andar por alrededor de unos 13 millones de dólares.

Los diputados que ahora deben ratificar a los funcionarios que Ortega nombra, deben fijarse bien en las cualidades de esos funcionarios, ya que muchos no hacen nada y se vanaglorian con proyectos que no han sido realizados por ellos, sino por la administración anterior. Tal es el caso de la EPN de la que han publicado logros que dejó desde la administración del Presidente Bolaños.

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