El jugador de futbol británico David Beckham dejó de lado las canchas y el protagonismo en la prensa rosa para unirse a obras de beneficencia.
Según él encontró “una cura de humildad” en Sierra Leona, país que visitó recientemente como Embajador de Buena Voluntad del Fondo de Naciones Unidas para la infancia (Unicef).
Beckham, de 31 años y jugador de Los Ángeles Galaxy, colaboró durante tres días con la Unicef en el país africano, visitando proyectos de ayuda a niños y jóvenes y en los que denunció las condiciones de pobreza en la que viven los menores de ese país, donde se encuentra la tasa más alta de mortalidad infantil, según datos de Unicef.
“El pueblo de Sierra Leona me ha dado una cura de humildad, a pesar de sus problemas siguen sonriendo y manteniendo la esperanza. Me hicieron sentir bienvenido, y nunca olvidaré la experiencia”, afirma el jugador en unos comentarios publicados en su blog y reproducidos por el sitio de Internet del diario español El País.
El astro del balón visitó una zonas del país donde se realizan tratamientos para combatir el paludismo.
Beckham llegó al país africano el pasado sábado, para un viaje de tres días, cubriendo, junto con Unicef, programas de supervivencia infantil.
El ex mediocampista del Real Madrid, también compartió con los jóvenes africanos de un partido de futbol, en uno de los campos de tierra, junto a las carreteras que cruzan el país.
Además se le vio cargando niños y aplicándoles vacunas, así como tomándose fotografías y pasando tiempo con la gente del lugar.
“No podemos cerrar los ojos a las decenas de miles de niños pequeños que mueren cada día en el mundo, en su mayoría de las causas que se pueden prevenir”, escribe el futbolista, quien agradeció a Unicef la oportunidad de visitar Sierra Leona.