La Iglesia católica de Nicaragua rindió ayer un homenaje a las víctimas del Holocausto durante una misa celebrada en la Catedral de Managua y que contó con la presencia de diplomáticos y representantes de la comunidad israelí en este país.
Esa misa en ocasión del Día Internacional de la Conmemoración del Holocausto fue presidida por el Arzobispo de Managua, Leopoldo Brenes, presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, y por el vicepresidente de la Congregación Judía para América, Alberto Jabiles.
La conmemoración incluyó un minuto de silencio en honor a las víctimas de los campos de concentración nazis de la II Guerra Mundial, y palabras del presidente de la Congregación Israelita de Nicaragua, Eduardo Translateur.
“La Iglesia católica (de Nicaragua) eleva su oración este 27 de enero, Día Internacional de Conmemoración del Holocausto, para que todos los hombres creyentes y de buena voluntad trabajemos por un mundo donde reine la tolerancia, el respeto, la amistad y la paz”, dijo durante la homilía el obispo Brenes.
El máximo jerarca católico nicaragüense expresó, además, su más “profundo respeto y compasión por los cerca de 20 millones de seres humanos, de los cuales seis millones pertenecen al pueblo judío, víctimas del período más oscuro del siglo XX”.
La comunidad hebrea en Nicaragua, integrada por 40 miembros, tras participar en la misa en la Catedral de Managua se retiró hacia un hotel donde celebraron un evento bajo tradiciones judías.