Esta bufa comparación de personajes en otras circunstancias hubiera sido una irónica broma de mal gusto, sin ánimos de ofender a don “Pipo”. Pero por los increíbles e incontrolables exabruptos públicos de Hugo Chávez, respaldándose por el poder que le confiere el disponer discrecionalmente de miles de millones de petrodólares, pareciera que no se percata de que sus ridículas e inauditas actuaciones son una bomba de tiempo, un verdadero peligro para Venezuela, Colombia y demás países del mundo libre y democrático que no estén de acuerdo con su malévolo proyecto dictatorial disfrazado de unidad bolivariana.
Ya el rey Juan Carlos de España hizo (sin querer queriendo) mundialmente famosa la frase de “¿por qué no te callas?”, en un desesperado arrebato de justa ira contra el comandante Chávez, por causa de sus insultos, groserías y mala educación durante la última Cumbre Iberoamericana celebrada en Chile.
Después don Chávez fue aún más lejos en su, digámosle…, “humanitaria y desinteresada” intervención (entiendo que no solicitada) para liberar a dos féminas (y un niño perdido), que estaban secuestrados en Colombia por las FARC desde hace más de seis años, donde don Hugo actúa y goza haciendo gala de su patológica ansiedad protagónica, por aparecer filmado y fotografiado en los medios de comunicación mundiales. Para Chávez, los terroristas-guerrilleros comandados por el asesino-secuestrador “Tiro Fijo” y financiado por poderosos narcotraficantes, resultan ser un valiente ejército “regular”, el que con fines altruistas y bolivarianos tiene todo el derecho de poseer un pedazo físico del territorio colombiano (el 20 por ciento, casi 200,000 K/2), además de hacerse acreedores al merecido reconocimiento mundial para seguir fastidiando “legalmente” al actual gobierno demócrata colombiano.
Entonces, los FARC, dentro de cabecita calenturienta de míster Chávez son los buenos de la película, los valientes héroes libertadores y consecuentemente el malo tiene que ser el gobierno de Alvaro Uribe. ¡Qué bonito! Pregúntome yo entonces: ¿Y si elementos con las terroristas, bestiales y feroces calificaciones similares a las de las FARC estuvieran salvajemente asolando desde hace treinta años al gobierno del presidente Chávez dentro de Venezuela? Entonces, ¿qué opinión tendría don Hugo de estos guerrilleros? ¿Cómo actuaría Pueblo-Chávez contra esos enemigos de su mítico proyecto de unidad bolivariana? ¿Andaría entonces míster Chávez metiéndose en todo lo que no le importa para justificar lo injustificable en acciones criminales de elementos guerrilleros, como lo es la inhumana industria del secuestro, con lo que las FARC mantiene, desde hace más de diez años, secuestrados a más de 700 civiles solamente para financiar sus acciones desestabilizadoras con el producto económico de los pagos por rescate de estas víctimas inocentes? ¿Verdad, míster Chávez que no es lo mismo “verla venir que andar con ella”?
No sé si la hermana República Bolivariana de Venezuela tenga algún monumento en honor al “Soldado Desconocido”. Supongo que sí, y si así fuera, no me sorprendería que en la misma fecha en la que se celebra el Día del Padre, el coronel Chávez le llevara una hermosa ofrenda floral a título muy, pero muy personal.