Managua fue declarada libre de analfabetismo a mediados del año pasado. Sin embargo, esto no significa que no haya analfabetas, pues todavía quedan adultos que no saben leer ni escribir.
Unas 25 mil personas, de un total de 1.3 millones de habitantes en Managua, no pueden leer esta noticia porque nunca fueron a la escuela. Pero tendrán la oportunidad de lograrlo a partir del 4 de febrero.
Ese día iniciarán las clases especiales para analfabetas en todos los barrios de la capital.
Para eso este fin de semana se capacitaron a más de 200 personas, que harán de maestros en todos los barrios con problemas de analfabetismo.
El método que se utiliza es el Yo Sí Puedo. Consiste en clases prácticas, teóricas y audiovisuales para los alumnos, pero que además ofrece la ventaja de un horario flexible para el aprendizaje.
Según Jeimy Madriz, coordinador del programa Yo Sí Puedo en el Distrito Tres de Managua, en la etapa de masificación el analfabetismo logró reducirse hasta al 3.6 por ciento.
El esfuerzo fue importante para los maestros, porque los problemas de energía eléctrica, con extensos apagones en los últimos dos años, provocaron la deserción de los estudiantes, ya que una parte de ellos vivía en barrios donde predomina la delincuencia.
Pero el contexto actual no sólo cambió en cuanto a la cantidad de gente analfabeta, sino también en el tema energético, ya que probablemente Nicaragua no volverá a tener apagones programados, por lo menos en los primeros meses del año.
La situación será aprovechada por los coordinadores del Yo Sí Puedo, para reducir el analfabetismo.
“Managua ya es libre de analfabetismo, pero hay un remanente, lo que estamos haciendo es intentar bajar el índice al menos posible para que de aquí a dos años no volvamos a tenerlo tan alto”, expresó Madriz.