El joven de iniciales J.L.V., de 21 años, aseguró que el pastor evangélico Martín Ariel Rivera Guerra, de 36, de origen panameño, bajo intimidación y chantaje lo obligó a que sostuvieran relaciones sexuales en cuatro ocasiones.
“Él (pastor) me manoseó, me agarraba el cuello. El 17 de noviembre del año pasado me obligó a que tuviéramos relaciones sexuales y después abusó de mí en otras tres ocasiones”, indicó el joven.
El capitán Mario Lorío, jefe de los detectives de la Policía del Distrito Cuatro, confirmó la detención del pastor.
Manifestó que el caso lo lleva la Comisaría de la Mujer de esa delegación policial.
El joven manifestó que el pastor se aprovechó de él sólo porque no tenía padre ni madre y no tenía en dónde comer.
La víctima dijo que tuvo 10 meses internado en la iglesia El Pozo, de La Restauración, ubicada de la leche agria El Vaquero, 25 metros arriba en el barrio San José Oriental, en Managua.
“Yo me venía enamorando de las cosas del Señor sin imaginarme lo que me iba hacer el pastor y por eso yo me fugué del internado”, aseguró el joven quien dijo que buscó refugio en la Iglesia, porque mucho tiempo pasó inmerso en el mundo de las drogas.
“Él (pastor) me decía que yo le gustaba mucho y me decía que me iba a mantener, me decía, ‘yo te voy a dar 200 ó 300 córdobas para que vayas a ver a un hermano que está en el Sistema Penitenciario de Tipitapa’”, manifestó el afectado quien la tarde de ayer se dirigió al Instituto de Medicina Legal a realizarse en dictamen forense.
Señaló que el pastor llegaba por la madrugada donde él estaba dormido y le metía la mano en los genitales y lo obligaba a que lo besara y abrazara.
Según el afectado, otros siete, entre jóvenes y adolescentes, fueron víctimas del pastor.