El primer ministro israelí Ehud Olmert garantizó al presidente palestino Mahmud Abbas, en una reunión que mantuvieron en Jerusalén ayer, que Israel no permitirá que se produzca una crisis humanitaria en la Franja de Gaza.
La situación en ese territorio, controlado por el movimiento islámico Hamas y habitado por 1.5 millones de palestinos, centró buena parte del cuarto encuentro que ambos mandatarios celebran desde que emprendieron en diciembre pasado las negociaciones de paz.
La reunión, que tuvo lugar en la residencia oficial del primer ministro israelí, se produce después de que milicianos palestinos hicieran volar parte de los tramos de la frontera sur de Gaza, dando paso a una avalancha humana que cruzó al territorio egipcio, sin que por el momento El Cairo haya podido impedirlo.
Olmert y Abbas tratan de apuntalar el proceso de paz iniciado en Annapolis, después de varias crisis en el último mes, que sin embargo, no han impedido que continúe el diálogo entre las partes.
BLAIR PESIMISTA
Israel ha lanzado operaciones militares, bloqueado los pasos fronterizos e impedido el libre flujo de combustible y ayuda sanitaria a la franja mediterránea en represalia por el incesante disparo de cohetes contra su territorio, a lo que se ha venido a sumar la cuestión de la frontera reabierta bajo control de Hamas.
No obstante, el tema del paso por la frontera será discutido por los funcionarios hasta el miércoles próximo.
El ex primer ministro británico Tony Blair dijo que el principal obstáculo para que pueda alcanzarse un acuerdo de paz en el conflicto palestino-israelí es la política de seguridad de Israel sobre el terreno y la dureza de la ocupación.
Entre tanto el presidente egipcio Hosni Mubarak ya manifestó su apoyo a la propuesta de Abbas, expulsado hace siete meses de Gaza por los islamistas de Hamas, para retomar el control en Gaza.