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Noticias >> Religión y Fe
Sacerdote Guillermo Martínez, coordinador Arquidiocesano de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso. (LA PRENSA/C. Laguna)
El Holocausto: crimen contra Dios y el hombre
“El Holocausto es el período más oscuro que ha vivido la humanidad en el siglo XX”, dice el sacerdote católico Guillermo Martínez
La ONU declaró el 27 de enero como Día del Holocausto
Emiliano Chamorro
emiliano-chamorro@laprensa.com.ni
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Holocausto

El Holocausto fue la persecución y asesinato sistemático, burocráticamente organizado, de los judíos europeos por la Alemania nazi y sus colaboracionistas entre 1933 y 1945. Los judíos eran las víctimas primarias. Seis millones judíos fueron asesinados.

El Holocausto es el período más triste y doloroso para la humanidad del siglo XX, donde más de 20 millones de personas, entre estos más de 6 millones de judíos, fueron asesinados de las formas más crueles e inhumanas por el gobierno del tristemente célebre Adolfo Hitler, quien gobernó Alemania entre 1933 y 1945.

Hoy 27 de enero, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha dispuesto como fecha para recordar a las víctimas de ese horror, mientras los cristianos de todo el mundo miran con respeto y compasión esa tragedia ocurrida en contra del pueblo judío.

Hoy domingo la Iglesia Católica, durante la misa que presidirá monseñor Leopoldo Brenes, en su homilía hará una reflexión sobre este acontecimiento que todavía marca el dolor y el sufrimiento del pueblo judío. Durante la misa estarán presentes representantes de la comunidad judía y luego el presidente de la comunidad judía en Nicaragua dirigirá unas palabras al pueblo cristiano.

Por la tarde, la comunidad judía ofrecerá una conferencia en el Hotel Crowne Plaza, a las 3 de la tarde, para recordar a las víctimas del exterminio nazi.

El sacerdote Guillermo Martínez, coordinador arquidiocesano de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso, afirma que el Holocausto es el período más oscuro y cruel del siglo XX, por tanto nos llama hacer una reflexión de que sólo la paz y la tolerancia edifican la unidad entre los pueblos y los seres humanos.

“La Iglesia católica eleva su oración hoy 27 de enero, Día Internacional de Conmemoración del Holocausto, para que todos los hombres creyentes y de buena voluntad trabajemos por un mundo donde reine la tolerancia, el respeto, la amistad y la paz”, reflexionó Martínez.

Se calcula que cerca de seis millones de judíos murieron en los campos de concentración nazis, al igual que otros cientos de miles de personas, entre estas gitanos, debido a su origen étnico, creencias religiosas u orientación sexual.

Hitler les decía a los alemanes que ellos eran una raza suprema (arios). De esa forma culpó a los judíos de su mala fortuna y eso fue un argumento para fomentar las actitudes antisemitas, lo que produjo la muerte de millones de judíos en las formas más atroces en los campos de exterminio.

El sacerdote Guillermo Martínez exhorta a que el Holocausto no se repita jamás en la humanidad. La sección de Religión y Fe conversó con Martínez y esta es su valoración.

¿Cómo cataloga la Iglesia el Holocausto desde el punto de vista de la fe?

Un crimen contra Dios y contra el hombre.

¿A qué reflexión nos lleva el Holocausto?

Primero que siempre en la raza humana existe esa tendencia a la glorificación del ser humano; al olvido de Dios, apartarse de Dios. Precisamente la Iglesia nos enseña buscar el respeto, la tolerancia, la unidad, la paz, la concordia entre todas las razas, las culturas y las religiones de la tierra.

¿Esta experiencia del Holocausto fue demoledora para la fe de los cristianos?

(…) Claro que tuvo efectos demoledores en la fe cristiana y por eso asumimos el dolor del pueblo judío frente a este Holocausto como propio.

¿Cuál sería la reflexión sobre el Holocausto para las nuevas generaciones, qué debemos aprender de esto para evitar que estos episodios de horror se vuelvan a repetir?

Que sólo el amor construye, que sólo el amor edifica: sólo el amor a Dios y al ser humano puede hacer desaparecer barreras y edificar una civilización justa, equitativa, libre; una sociedad justa y compasiva. El odio no, el odio nos lleva a la intolerancia, nos lleva a procurar el mal, entonces, no, el odio no. Construir en base al amor y la tolerancia, por el amor a Dios y al ser humano.

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