Hace tres o cuatro años los ritmos latinos dominaban la escena musical en nuestro país. El espacio para otras alternativas musicales era estrecho y la apertura de la población era escasa.
Pero gracias al esfuerzo de personas por lograr diversidad musical, el género electrónico ha ganado su terreno y hoy en día existen varios músicos nicaragüenses que se encargan de que tenga presencia entre la población.
EL COMIENZO
Neus Gómez, quien ha organizado diferentes eventos de electrónica en el país, cuenta que indudablemente los pioneros en hacer trabajos de este tipo en Nicaragua fueron los integrantes de Groovynol, quienes se ganaron la atracción de un público que en un comienzo era algo reducido e inhibido.
“La gente lo miraba como algo extraño. Lo escuchaba pero no lo bailaba”, dice Neus. Así también lo explica Bikentios Chávez, baterista de Groovynol.
EL CRECIMIENTO
Pero en el último par de años la electrónica empezó a crecer paulatinamente. Esto, según Bikentios, gracias a que los DJ y grupos electrónicos emprendieron más presentaciones, lo que ha provocado que el público se familiarice con el género y se sienta animado a escucharlo y bailarlo.
Asimismo, Guillermo Norori, músico mejor conocido como Momotombo, dice que “se han organizado más conciertos y combinaciones de DJ con grupos en vivo y hemos trabajado para abrir espacios”.
Prueba de ese crecimiento es el I Festival de DJ por Latinoamérica que se realizó el año pasado y que reunió a casi dos mil personas. “Poco a poco la gente fue respondiendo muy bien. De hacer pequeños conciertos en bares a hacer festivales, es prueba de que (la electrónica) ha crecido”, expresa Neus.
Además, es importante también agregar que la calidad de los DJ y de los espectáculos ha mejorado considerablemente, según la percepción de Momotombo.
“La gente ha sido parte del crecimiento”, dice Guillermo. Al mismo tiempo, Neus asegura que el público “es cada vez más joven. Es un género que le gusta a los chavalos y es súper positivo que se interesen por propuestas nuevas”.
Otro punto en que Neus y Momotombo coinciden es en que hace falta el apoyo sólido de las empresas. “La idea es abrir espacios y alternativas”, concluye Momotombo. Mientras tanto los músicos siguen trabajando por la dispersión de este género relativamente nuevo.