José Joaquín Flores Velásquez, no asistirá a la marcha que preparan sus compañeros que alegan estar afectados por el nematicida, conocido como nemagón. El, junto a una decena de personas se encuentran postrados en cama con similares padecimientos.
“No podría hacer ni una hora de caminata. La enfermedad ya la tengo. Yo anhelo que los magistrados no sigan burlándose de nuestra desgracia”, dijo Luis Hernández, conmovido por la noticia que su compañera de labores agrícolas, Sofía Hernández, falleció a comienzos del año.
Ellos son representantes de mil 448 afectados por el nemagón, favorecidos dentro de las sentencias 214 y 215, que emite la Juez Segundo de lo Civil Socorro Toruño, quien ordenó a cinco transnacionales norteamericanas a pagar indemnizaciones separadas, hasta por el orden de los 915 millones de dólares, según cada caso.
Aunque enfermos y sin energía, planifican la marcha que en el último día del mes de enero, realizarán desde Chinandega hasta León, para plantarse indefinidamente en las afueras de la Tribunal de Apelaciones de León.
Brígido Mejía, relató en su casa, en la Colonia Amigos de Holanda, en El Viejo, que de acuerdo al fallo judicial, emitido en Chinandega en diciembre del 2004, las compañías Standard Fruit Company, Dole Food Company, INC, The Dow Chemical Company y Occidental Chemical Corporation, deberán indemnizar por daños físicos y psicológicos, a una lista de ex trabajadores, que pasaron por chequeos médicos de rigor, aquí en Nicaragua.
Las transnacionales apelaron los fallos, ante el Tribunal de Apelación de Occidente. Uno de ellos se apeló de hecho, que significa que pueden apelar sin argumento evidente. Dos casos más, subieron porque los abogados de estas empresas extranjeras alegaron jurisdicción, es decir, que no debieron seguir los juicios en Nicaragua y las últimas, corresponden a sentencias definitivas de la judicial chinandegana.
Pero estos casos, están estancados. Los magistrados Guillermo Pereira, Octavio Martínez y Xóchitl Cerda, de la sala civil del tribunal, no se ocuparon de revisar los expedientes, mientras 120 personas, originarias del municipio de El Viejo, tienen pronósticos reservados de vida.
LA PRENSA intentó comunicarse con el Doctor Guillermo Pereira, pero un paro laboral impide hasta pasar las llamadas a los magistrados.