Un niño de 5 años falleció lamentablemente el jueves en horas de la tarde, cuando bebió un remedio botánico que le habían recetado a su mamá, creyendo que era un refresco envasado.
El niño Armando José Mendoza estaba en su casa, en el barrio Carlos Rizo de esta ciudad, acompañado de su hermanita de 7 años, fue trasladado al hospital, pero los médicos dijeron que “había llegado muerto”.
Los padres del niño todos los días salían desde las 6:00 a.m. a cortar café a una hacienda cercana a esta cabecera departamental.
Cuando el señor Armando Rivera y Martha Rivera, padres del menor, llegaron de una agotadora jornada de trabajo se encontraron con la triste noticia.
Otra muerte ocurrió el mismo día, cuando Juan Carlos Cruz le asestó varios machetazos a su padrastro, Franklin Gabriel Romero, de 46 años. Los machetazos le causaron, al ahora occiso, heridas múltiples.
Llegó con vida al hospital de la hacienda La Palestina, donde ocurrieron los hechos, pero falleció horas después en el hospital. Asimismo, en los cafetales de la hacienda Laberinto encontraron en estado de descomposición el cuerpo del campesino Santiago Meza, de 48 años, cortador de café originario de Palo Blanco, San Nicolás de Oriente, Estelí.