El líder cubano, Fidel Castro, reveló que la noche en que cayó gravemente enfermo hace 18 meses pensó que moría, según un artículo que publicó ayer, a un mes de que el Parlamento despeje la incógnita de su futuro político, tras casi medio siglo en el poder.
“Cuando enfermé gravemente la noche del 26 y la madrugada del 27 de julio, pensé que sería el final”, dijo en su Editorial en el diario oficial Granma, donde se refiere a la visita que recibió del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, el pasado 15 de enero.
Castro, alejado del poder desde hace un año y medio, señala que explicó a Lula que por esos días de 2006 recién regresaba de un viaje a Argentina, corregía un libro considerado su testamento político, y encabezó dos actos en la fiesta patria del 26 de julio.
“Mientras los médicos luchaban por mi vida, el jefe de despacho del Consejo de Estado leía a exigencia mía el texto, y yo dictaba los arreglos pertinentes”, añadió el líder de 81 años, que cedió el mando a su hermano Raúl el 31 de julio de 2006, a través de una proclama.
Castro contó a Lula —dice— que “por aquellos días casi ni dormía”, pues se obsesionó con la revisión del libro Cien Horas con Fidel, escrito por el franco-español Ignacio Ramonet con entrevistas que le hizo entre 2003 y 2005.
“Cuando comentó que estaba muy impresionado por mi salud, le respondí que me dedicaba a pensar y a escribir. Nunca en mi vida había pensado tanto”, agregó al ampliar sobre el encuentro con su amigo brasileño.
Tras visitarlo en el sitio donde convalece, Lula dijo haber visto al veterano líder comunista con una “salud impecable”, “lucidez increíble” y “listo para jugar su papel político en Cuba”.
Pero al día siguiente, en un artículo, Castro admitió que no disfruta de “capacidad física necesaria” para hablar en público. “Hago lo que puedo: escribo”, subrayó el 16 de enero.
Cuatro días después, sin embargo, Fidel Castro quedó técnicamente habilitado para continuar en la Presidencia, al ser ratificado como diputado de la Asamblea Nacional.
El nuevo Parlamento sesionará el 24 de febrero y, según la ley, deberá escoger, de entre sus miembros, al Jefe de Estado y de Gobierno, cargos que ocupa oficialmente Fidel desde hace 32 años.
Castro, quien llegó al poder en 1959 —como Primer Ministro hasta 1976—, aún no reveló si aceptará ser reelegido por otros cinco años; pero dirigentes dieron luces sobre lo que puede ocurrir.
“Es obvio el éxito en el proceso de su recuperación, pero tiene derecho a decir Sí o No”, declaró el jefe del Parlamento, Ricardo Alarcón, a The New York Times.
En los comicios del domingo, el vicepresidente Carlos Lage anticipó a la prensa que votará por Fidel, y Alarcón se sumó diciendo que también lo hará.
En mensajes escritos en diciembre, Fidel Castro aseguró que no se aferra al poder ni al paso de nuevas generaciones, al tiempo que expresó apoyo a su hermano Raúl, de 76 años.