El representante en Nicaragua del Fondo Monetario Internacional (FMI), Humberto Arbulú, se reunió ayer por más de tres horas con diputados de la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto de la Asamblea Nacional, para discutir la pronta aprobación del Presupuesto de la República del 2008.
Arbulú urgió a los diputados aprobar lo más pronto posible el presupuesto del año en curso, aunque agregó que debe hacerse en el marco del programa económico, firmado por Nicaragua y en vigencia desde octubre del 2007.
El Presupuesto General de la República del 2008 asciende a poco más de 28,000 millones de córdobas, sin incluir el pago de la deuda pública.
Al término de la reunión el diputado liberal constitucionalista y presidente de la citada comisión parlamentaria, Francisco Aguirre Sacasa, dijo que quedaban claros de la posición del FMI con respecto al presupuesto y reiteró nuevamente que, de la aprobación del mismo, dependerá que el país continúe recibiendo fondos por parte del FMI, que ascienden a poco más de 110 millones de dólares.
A finales de febrero llegará una misión del FMI a evaluar el desempeño de Nicaragua en el marco del programa económico, examen que de ser positivo abrirá las puertas para que el organismo desembolse alrededor de 20 millones de dólares.
DEBATE SALARIAL CONTINÚA
Uno de los puntos que el FMI y los diputados discutieron es el relativo a los incrementos salariales para los trabajadores de los sectores Salud y Educación.
El representante del FMI, Humberto Arbulú, aseguró que la posibilidad de aumentar salarios en términos generales, más allá de lo negociado con el Gobierno nicaragüense, no ha sido presentado por este último.
“Cuando lo haga, lo analizaremos y daremos una respuesta”, aseguró.
Eduardo Montealegre, diputado de la bancada de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), aseguró que la posición de su bancada es que los posibles aumentos salariales en el presupuesto queden condicionados a los resultados de una renegociación de la deuda que representan los bonos bancarios (Cenis).
Pero también sostuvo que mantienen su posición de hacer reformas al presupuesto para recortar recursos del Gobierno, como aquellos del Hambre Cero, que ha sido cuestionado por su politización.