La crisis financiera internacional torna aún más imperativa la conclusión de un acuerdo para liberalizar el comercio mundial, en el marco de la Ronda de Doha, pero el resultado más inmediato podría ser una acentuación de la presión proteccionista, advirtieron delegados en el Foro Económico Mundial, que se realiza en Davos.
“En períodos de dificultad económica, la presión política va más por el sentido del proteccionismo que por el de una apertura comercial”, indicó el ex primer ministro británico Tony Blair.
El economista Nouriel Roubini, uno de los pocos que pronosticó el año pasado en Davos la crisis de los créditos inmobiliarios en Estados Unidos, estimó que será “muy difícil avanzar en materia comercial con la perspectiva de una recesión mundial”.
El ex secretario de Estado norteamericano Henry Kissinger admitió por su lado que la campaña presidencial en Estados Unidos daría lugar a declaraciones proteccionistas de parte de los diferentes candidatos, pero sostuvo que el actual Gobierno y el próximo serán conscientes de la necesidad de fortalecer el sistema comercial internacional.
Blair consideró que la crisis financiera torna aún más urgente una reactivación de las negociaciones entre los 151 países miembros de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
“Estamos en un momento en el cual sería inteligente volver a encarrilar las negociaciones”, dijo el ex primer ministro británico. “Sería formidable para la economía mundial mirar hacia el futuro, y pienso que es una prioridad mayor”, añadió.
A CABILDEO ENTRE GRANDES
El secretario general de la OMC, Pascal Lamy, se reunirá mañana sábado en Davos con varios grandes actores de la negociación: Peter Mandelson, comisario de Comercio de la UE; Susan Schwab, representante de Comercio de Estados Unidos; el canciller brasileño Celso Amorim y el ministro indio de Comercio, Kamal Nath.
El ministro indio de Comercio también dijo esperar que “en las perspectivas sombrías de la economía mundial pueda haber un lado positivo: la conclusión de la Ronda de Doha”.