La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) advirtió ayer en un comunicado que los recientes brotes en varios países demuestran que “la gripe aviaria continúa siendo una amenaza mundial”, a pesar de los avances para tenerla controlada.
La FAO explica que desde diciembre del 2007 se han detectado nuevos brotes del virus H5N1 en la población de aves de corral en Bangladesh, Benin, China, Egipto, Alemania, la India, Indonesia, Irán, Israel, Myanmar, Polonia, Rusia, Ucrania, Turquía y Vietnam.
Y añade que, exceptuando unos pocos casos registrados en aves silvestres en China, Polonia y el Reino Unido, “la mayor parte de los brotes confirmados se produjo en aves domésticas, incluyendo pollos, pavos, gansos y patos”.
El responsable veterinario de la FAO, Joseph Domenech, explicó que se ha progresado mucho para mantener bajo control el virus H5N1 en el mundo, pero la crisis de la gripe aviaria “está lejos de haber terminado y continúa siendo particularmente preocupante en Indonesia, Bangladesh y Egipto, donde el virus se encuentra profundamente afianzado”.
Domenech instó a los países a “continuar vigilando de forma estrecha el desarrollo de la situación” debido a que “el virus no se ha vuelto más contagioso para los humanos, pero ha conseguido persistir en partes de Asia, África, y probablemente Europa, y aún podría provocar una pandemia de gripe humana”.