En el caso de la desaparición de Tomasa Tenorio Mairena, de 27 años y su hija Melissa, de 8 años, aún no hay elementos nuevos en las investigaciones y tampoco hay detenidos.
El comisionado Yuri Valle, jefe del Distrito Tres de Policía, al ser consultado del caso ayer, manifestó que están siempre en proceso de investigación y hay algunas pesquisas, en las cuales han estado profundizando y están pendientes de hacer una revisión para ver si hay algo nuevo.
Ante la consulta si coordinarán con Interpol para buscar a Pablo Alberto Mendoza Neyra, compañero de vida de la desaparecida y único sospecho de la familia doliente, el comisionado indicó que no descartan nada.
“Todas las medidas que sean necesarias las vamos a tomar con el ánimo de que las personas que cometieron ese asesinato atroz paguen con las penas que la ley mande” dijo Valle.
El subcomisionado Danilo Obregón, detective del Distrito Tres de Policía, indicó que sólo tienen una denuncia de desaparición y es la que hizo la progenitora de Tomasa, el 8 de agosto del 2005.
GUARDAN COSTILLA
La familia de las desaparecidas guardan en un ropero, envuelta en una toalla de mano, una costilla que encontraron horas después que se retiraron de la casa los que hicieron la excavación.
“La lavé con agua y jabón y esperaré el resto para darle cristiana sepultura”, dijo Ángela Tenorio.