Diputados, Presupuesto y derroche presidencial
Pedro J. Chamorro B.
El autor es diputado a la Asamblea Nacional por ALN.

En días pasados, durante la última visita del presidente Hugo Chávez, el presidente Ortega nos “acusó” con el gran hermano a los diputados del Bloque contra la Dictadura, “que lógicamente son financiados por los Estados Unidos, de estar boicoteando el presupuesto general de la República haciéndole grandes cambios, para que Nicaragua salga del programa con el Fondo Monetario Internacional y la economía colapse”.

Debo decir que como diputado me siento ofendido que el Presidente afirme tan campantemente, que nos financia el Gobierno de los Estados Unidos y que más aún, que somos tan perversos de que queremos hacer colapsar la economía nacional sólo para hacerle daño a su Gobierno.

Pierda cuidado, señor Presidente, que nosotros somos diputados responsables y no vamos a dañar la economía a como lo hizo usted en los ochenta y lo está haciendo actualmente dilapidando a todas luces los fondos del erario. Por otra parte, hemos visto por donde vienen los cañonazos para comprar votos de diputados y no es precisamente de Estados Unidos.

Hemos visto con preocupación y asombro, que para ir a ver un juego de beisbol el Presidente debe contratar cientos de buses con sus partidarios y copar todas las entradas del Estadio Nacional. Para celebrar un año de su Gobierno debe invitar a artistas extranjeros que cobran miles de dólares, como Carlos Vives y hacer en la plaza un inmenso acto de “diversionismo ideológico” con fondos lógicamente del erario.

Apuesto que los gastos de pólvora, movilizaciones populares (CPC), flores, mega fotos de propaganda y culto a la personalidad empapelando la ciudad, diversión o fiestas populares y viajes al exterior durante este año pasado haber alcanzado cifras récord (a pesar de la pregonada austeridad), máxime que conocemos que el Presidente tampoco puede tomar el asiento de un avión comercial en clase económica, a como correspondería de verdad a un líder de los pobres del mundo, sino que tiene que contratar todo un Boeing 737-600 para trasladarse con un gran séquito y su familia a atender sus compromisos internacionales, como ha sido publicado recientemente en un acucioso reportaje investigativo de LA PRENSA.

Entonces, ¿cuál es la responsabilidad de los diputados? Tenemos que cuidar el Presupuesto General de la República, que no tenga demasiadas gavetas donde puedan escaparse los fondos de manera discrecional, a como a todas luces está ocurriendo actualmente, de tal manera que nos salgamos de la sanidad macroeconómica, fracase el programa del fondo monetario y nuestra economía colapse.

Si bien es cierto que el presidente Hugo Chávez nos ha prometido que él nos va a salvar, no debemos atenernos a su palabra, sino ser prudentes en el gasto público y ser consecuentes en el predicado de lucha contra la pobreza y el gasto público disparatado que hemos apuntado. La Contraloría General de la República tiene la obligación de realizar las investigaciones pertinentes, como con mucho menos evidencia lo hizo en gobiernos anteriores.

Otra responsabilidad nuestra, como diputados, en vista de la evidente tendencia de confundir lo que es del Estado y lo que es del partido en el actual Gobierno, se debe dejar con absoluta claridad este tema en el Presupuesto para que no se vaya a financiar las actividades partidarias del FSLN, su sede nacional y sus movilizaciones partidarias multitudinarias, con fondos del erario. No se preocupe, señor Presidente, que nosotros somos diputados responsables y vamos a aprobar un presupuesto responsable. No necesitamos halagos, ni cedemos ante presiones, porque somos consecuentes, somos diputados del pueblo.

En el tema del Presupuesto General de la República, nos vamos a mantener unidos, porque va a prevalecer la cordura. No queremos ni vamos a hacer daño al señor Presidente, ni a su partido, a costillas de la nación.

Por ahora sólo le damos un buen consejo al presidente Ortega: sea consecuente entre su predicar y su actuación y se ganará el respeto de la ciudadanía.

Más información en www.laprensa.com.ni >>
© LA PRENSA 2005 - Todos los Derechos Reservados