Los representantes de 22 cooperativas de la región sur de Nicaragua demandaron ayer la intervención del Gobierno para aplicar “una alternativa” que no afecte directamente el bolsillo de los usuarios del transporte intermunicipal.
Los transportistas de Masaya, Granada, Carazo y Rivas solicitaron al Gobierno que disminuya el margen de ganancias de las petroleras que trabajan en el país, y que reduzca el porcentaje del Impuesto Selectivo de Consumo (ISC) o congele el precio del combustible a través del convenio petrolero con Venezuela.
De ser establecida cualquiera de estas tres medidas de subsidio, el impacto directo en la tarifa que se le cobraría al usuario sería mucho menor y no habría necesidad de autorizar un nuevo incremento tarifario, explicó Jorge Vidal Real, presidente de la Cooperativa Granadina de Transporte (Coogrant).
Real dijo que el aumento tarifario ya les fue confirmado por las autoridades del transporte, sin embargo, afirmó que se oponen a las medidas “apagafuego”, y demandan soluciones a largo plazo.
El transportista lideró una protesta el año pasado en contra del MTI, cuando este ministerio permitió el cambio de modalidad a la cooperativa granadina Cocibolca, en detrimento de lo especificado en la Ley de Transporte.
La demanda de las cooperativas del sur coinciden con la petición hecha por la Coordinadora Nacional de Transporte, que hace un par de semanas pidió el congelamiento de los precios del combustible para no afectar a los usuarios.
Sin embargo, las alternativas propuestas por los transportistas son consideradas como “no viables” por el titular del MTI, Pablo Fernando Martínez, quien hace algunos días expresó que ante el aumento en los precios del combustible a nivel internacional, “la única alternativa” es el incremento tarifario.