El proyecto “histórico” del presidente Evo Morales para “refundar” Bolivia no ha logrado superar en sus dos primeros años de Gobierno la confrontación política y social que vive el país, atenazado además por una precaria situación económica.
Políticos y analistas consultados ayer por Efe ofrecieron balances contrapuestos sobre los dos años de mandato de Morales, que se conmemorarán este martes .
El gobierno de Morales “ha perdido demasiado tiempo en la confrontación haciendo crecer a la oposición con sus errores”, subrayó el analista Róger Cortez, un politólogo.
Por ello, logros como la nacionalización de los hidrocarburos decretada en mayo de 2006, que ha “enriquecido” los ingresos nacionales, se han visto “opacados por un clima de recurrentes disputas” en el país.
La nueva Constitución impulsada por Morales, los procesos autonomistas en varias regiones opositoras y el reparto de las rentas petroleras mantienen abierta una brecha política, con posturas que están muy lejos de alcanzar el gran acuerdo nacional propuesto por el presidente.
Para el senador Fernando Rodríguez, de la alianza conservadora Poder Democrático y Social (Podemos), en la oposición, la “gran sombra” de los dos primeros años de mandato de Morales también es la confrontación, porque a su juicio el Gobierno “quiere dividir” al estilo de Cuba y Venezuela, sus mayores aliados. Rodríguez recalcó, además, que otro de los errores ha sido intentar concentrar el poder en su solo partido, el Movimiento al Socialismo (MAS) de Morales.
Por contra, en opinión del jefe del MAS en la Cámara de Diputados, César Navarro, con el actual Gobierno, la democracia se ha transformado y ahora es “participativa y horizontal”, con la sociedad como “sujeto político” que participa en la toma de decisiones.