Israel autorizó el lunes el reabastecimiento de combustible a la Franja de Gaza, en el cuarto día de un bloqueo estricto que dejó este territorio palestino, controlado por el movimiento islamista Hamas, al borde de una crisis humanitaria.
El ministro de Defensa israelí Ehud Barak “decidió autorizar de nuevo el suministro de fuel a la Franja de Gaza para permitir el funcionamiento de la central eléctrica del territorio. Los suministros se reanudarán el martes”, afirmó a la AF un portavoz de su ministerio. También se autorizó el transporte de medicamentos, indicó.
El bloqueo se aligeró gracias a la intervención del presidente palestino Mahmud Abbas que “logró convencer a la parte israelí de que reanudase sus suministros de fuel a la Franja de Gaza en las próximas horas”, afirmó a la AFP su portavoz.
Tras una noche a oscuras, Gaza parecía vivir en cámara lenta. La penuria de gasolina acarreó el cierre de numerosas panaderías y por las carreteras circulaban pocos coches.
Los cortes eléctricos también alteraron el funcionamiento de la red de distribución de agua potable y de los hospitales, que intentaban a duras penas mantener en pie sus servicios de emergencia.
La Agencia de Naciones Unidas para la ayuda a los refugiados palestinos (UNRWA) anunció que “el miércoles o el jueves” dejaría de distribuir ayuda alimentaria a la mitad de la población del territorio, que cuenta con 1.5 millones de habitantes, si no se reanudaba el suministro de carburante.