La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) podría verse tentada a reducir su producción para preservar los ingresos petroleros de sus Estados miembros, estimó ayer lunes en su informe mensual la consultora CGES, pero esta decisión sólo precipitaría la desaceleración económica, consideran sus analistas.
“Los ministros de Petróleo de la OPEP tendrán por delante una decisión difícil” el primero de febrero, cuando se reúnan en Viena, estimó el Centre for Global Energy Studies (CGES).
La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que suministra el 40 por ciento de la oferta mundial de crudo, examinará sus niveles de producción y podría revisarlos durante su próxima reunión extraordinaria.
“Mientras George W. Bush y otros responsables de los grandes países consumidores de petróleo pidan a los ministros de la OPEP producir más, existe el peligro de que estos ministros giren en la dirección opuesta y reduzcan la producción”, estimaron los analistas de la consultora londinense.
Una baja de la oferta es “una posibilidad, si las perspectivas económicas estadounidenses siguen cayendo”, insistieron los analistas del CGES.
“Los países miembros de la OPEP se han tornado dependientes de los ingresos petroleros que aumentaron fuertemente estos últimos años y podrían intentar preservarlos (...) reduciendo la producción para mantener los precios”, explicaron.
Los precios ya perdieron más de un 10 por ciento desde sus récord de inicios de enero, cuando alcanzaron los 100.09 dólares por barril, porque el mercado petrolero teme una recesión de la economía estadounidense, primer consumidor mundial de oro negro, que repercutiría en la demanda de crudo.
LA TERCIA
La OPEP está integrada por Angola, Arabia Saudita, Argelia, Ecuador, Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Libia, Nigeria, Irán, Irak, Kuwait, Qatar, Venezuela.
Venezuela puja por los precios altos al considerar que el “valor justo” debe rondar los 100 dólares por barril.
Arabia Saudita, aliado de Estados Unidos, es el líder de facto del cartel petrolero.
La semana pasada durante una gira por Medio Oriente, el Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dijo confiar en que la OPEP decida aumentar su producción, tras haberse entrevistado con el rey Abdalá de Arabia Saudita.
En ese entonces el presidente estadounidense dijo que esperaba que la OPEP comprenda que “si la economía de uno de sus mayores consumidores sufre”, sus integrantes también sufrirán porque venderán menos crudo.