El ciudadano José Dolores Martínez, de 32 años, murió la mañana del domingo de un disparo propinado supuestamente por el joven Gerald de Jesús Hurtado Castillo, de 18 años, en circunstancias aún no claras.
La fatalidad ocurrió en casa de Sebastián Tórrez, conocido popularmente como Lacho, en el barrio San Miguel, donde se vende licor y nacatamales los fines de semana, quien afirmó que en casi 40 años de tener el negocio, nunca había ocurrido una desgracia similar.
LOS HECHOS
Según testigos tanto la víctima, como el victimario eran vecinos y que al momento de la tragedia, ambos estaban bromeando y conversando en mesas vecinas sin ninguna discusión, pero que de pronto se escuchó un disparo.
Una de las hijas del dueño del negocio, dijo que cuando escuchó el disparo, volvió a ver qué ocurría, observando que el muchacho que presuntamente hizo el disparo, le entregaba el arma a su acompañante Denis Loásiga, ex desmovilizado de la Resistencia Nicaragüense, conocido como El Coral, quien supuestamente es el dueño del arma calibre 3.57.
Se rumora, que el Coral en forma de broma le pasó su arma a Hurtado Castillo después de sacarle las balas, diciéndole “pegale un balazo”, sin percatarse que en el arma todavía quedaba un tiro.
Tras el disparo que le quitó la vida instantáneamente a Martínez, El Coral y el homicida se dieron a la fuga.