Unos 8.4 millones de cubanos acudirán el domingo a las urnas para elegir como diputados a Fidel Castro y a otros 613 candidatos, en unos comicios sin contrincantes, que comenzarán a definir el papel político futuro del convaleciente líder.
Cientos de miles de encargados afinaban este sábado los últimos detalles de los 38,357 colegios del país, instalados en consultorios médicos, locales de organizaciones sociales, escuelas, oficinas públicas y centros culturales, en cuyo exterior se exponen las biografías de los candidatos.
La televisión ha mostrado con frecuencia imágenes el Distrito 7 de Santiago de Cuba, sudeste, donde el convaleciente presidente Fidel Castro es uno de los tres candidatos a diputados por esa zona y su biografía y foto están expuestas en el lugar.
El texto señala que a pesar de convalecer de una crisis de salud desde julio de 2006, Castro interviene en las principales decisiones de Gobierno.
Su hermano Raúl, quien lo sustituye en el poder hace casi 18 meses, también es candidato por esa provincia.
La Asamblea Nacional electa el domingo debe aprobar en su sesión inaugural, en los próximos 45 días, el Consejo de Estado y su presidente, quien encabezará además al Gobierno y a la jefatura suprema de los cuerpos armados.
La elección del domingo como diputado deja a Castro habilitado para ser releecto Presidente del Consejo de Estado, pero su estado de salud podría reorientarlo hacia otros cargos menos ejecutivos, pero conservando la brújula y decisión final.
Son elecciones sin sorpresas, campañas electorales, encuestas a boca de urna ni disputas partidarias: 614 candidatos a ocupar igual número de bancas en el Parlamento y 1,201 para semejante cantidad en las 14 asambleas provinciales. Así ocurre desde que se implantó el actual sistema en 1976 y modificado en 1992.