José Moreno descansa en una hamaca, en un puesto de combustible ubicado sobre la Carretera Panamericana. Fuma tranquilamente un cigarrillo a escasos centímetros de tres barriles de diesel que, según dijo, compró a traileros que transitan esa vía internacional.
Sobre el tramo de ocho kilómetros de Villanueva a El Guasaule existen al menos una docena de gasolineras improvisadas, que podrían desaparecer al firmar el Concejo de Somotillo una ordenanza que prohíbe la venta de combustible a granel.
El acuerdo podría hacerse efectivo después que el alcalde Agresio Osejo conoció que no pueden haber furgones parqueados a lo largo del trecho que se va a rehabilitar en abril próximo. Tampoco podrán operar las ventas de diesel.
“No sé qué pasaría. Supongo que nada. A mí no me han informado nada”, dijo pasivo Moreno. A este expendedor no parece importarle mucho que lo remuevan del lugar. “Tienen que desaparecer, pero ando buscando una alternativa, porque ellos viven de eso porque no hay empleo”, reconoció el alcalde sandinista.
El alcalde se reunirá con representantes de la Aduana El Guasaule y de la Policía, para hacer efectiva la ordenanza. “A los primeros les pediré que no demoren los trámites aduaneros para que el furgón despache rápido y a los segundos para que respalden la ordenanza”, explicó a LA PRENSA.
El jefe de la Policía, Francisco Aguilera, dijo que la venta de combustible que se observa en la Panamericana es un acto ilícito.