Sobre la sucia y maltratada pared del frontis del estadio municipal del Jinotepe, los trazos de varios artistas jóvenes de esta ciudad han dejado un mensaje sobre la realidad político-social que vive el pueblo nicaragüense.
Se trata de un mural que fue elaborado bajo la dirección del pintor Wilbert Medrano Barrera, originario del barrio San José, de esta ciudad, quien hace cinco años emigró en busca de mejores oportunidades a México y recientemente vino a pasar vacaciones a su barrio natal.
Medrano, de 39 años, es coordinador de la Comisión Turística en Tizayuca, del Estado de Hidalgo en México, y ofrece clases de arte. Dijo que dejó su país porque no encontró un espacio para desarrollarse. “Aquí los grandes artistas no dan espacio al que va naciendo y tuve que emigrar”, comentó.
CRÍTICA MURALISTA
“Este plano habla de la coyuntura actual, de lo que pasa en mi tierra, vemos cómo El Güegüense está siendo maltratado, me doy cuenta que el descaro de los gobernantes es cada vez más acentuado”, señaló Medrano.
Explicó que todos los vecinos se unieron dando un poco de pintura y otros recursos que se necesitaban para recrear el mensaje en la pared.
Indicó que este mural es un estilo nuevo que se está proponiendo en México, de transformar la basura en arte.
Y en el caso del estadio, se trata de tocar en menor escala el espacio, pues para el pintor que se fue hace cinco años del barrio, es impresionante ver cómo la pared del campo de juego se encuentra en un estado deplorable al igual que el local en sí, pues todo está a su alrededor plagado de desechos.
“Vemos la pared y el sitio como un testigo del subdesarrollo social y político que ha pasado en Jinotepe”, señala.
MENSAJE DIRECTO
El mensaje del grupo de artistas se puede leer de izquierda a derecha. Inicia con una simbología que representa a la justicia. Se ve una mujer desnuda con su balanza y su espada suelta, porque a criterio del artista no se ejerce justicia en el país.
La mujer tiene un ojo grande, lo que significa, según Medrano, que es selectiva en cuanto a quién va a juzgar.
Al pie de la mujer desnuda dibujó cuatro cerdos rosados muy gordos, que representan para el artista los poderes del Estado nicaragüense.
El artista utilizó zapatos viejos, botellas plásticas y otros para simbolizar la basura que ahoga al país.