Sandinistas y liberales acordaron ayer que las leyes no tendrán control previo, al concluir una reunión en la Corte Suprema de Justicia (CSJ) entre diputados y magistrados de ambas tendencias.
A pesar de que no se puede parar el proceso de formación de la ley, la CSJ formuló una propuesta de que si un Poder del Estado se siente afectado en sus atribuciones constitucionales por alguna ley, su titular puede presentar un recurso de conflicto de competencia constitucional entre poderes del Estado, el cual se desarrollaría, si se llega a un acuerdo entre las diferentes bancadas de la Asamblea Nacional, dentro de una posible reforma a la Ley de Amparo.
FSLN TIENE HASTA EL LUNES
Los sandinistas tienen hasta el lunes para acordar una propuesta de reforma a la Ley de Amparo, o de lo contrario el Bloque contra la Dictadura impulsará una interpretación auténtica a esa ley.
El “pegón” está en que el gobernante Frente Sandinista (FSLN) rechaza que la resolución a los recursos de conflicto de competencia constitucional entre poderes del Estado sean resueltos por las tres cuartas partes del total de magistrados de la CSJ, en este caso serían 12 votos, máxime cuando se acordó que dichos recursos deben resolverse en un máximo de 30 días.
El magistrado sandinista Francisco Rosales, presidente de la Sala Constitucional de la CSJ, dijo que si se está dando el plazo fatal de 30 días a la CSJ para resolver, se torna más difícil que 12 magistrados se pongan de acuerdo.
EL TEMA DE LA MAYORÍA
El diputado por el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), José Pallais, explicó que aún no se ponen de acuerdo con los sandinistas porque estos últimos plantean que el recurso de conflicto de competencia de poderes del Estado sea resuelto igual que todo juicio, con quórum mínimo de 11 magistrados y con nueve votos como mayoría.
Pallais destacó que es importante asegurarse de que la CSJ podrá resolver en 30 días los recursos, porque de lo contrario los problemas entre poderes del Estado continuarían afectando al país.
UN MES DE PLAZO
“Yo creo que el tema más importante es que la solución del conflicto sea a los 30 días, el éxito es garantizar (eso) de una forma real. No podemos permitir que estos conflictos (entre poderes del Estado) se estén perennizando. El riesgo y el temor es que pongás nueve (votos como mayoría), pongás 10, pongás 12, dado que estamos ocho y ocho, y no se dé la votación. Y entonces de qué sirve todo este ejercicio si vamos a engañarnos a nosotros mismos”, dijo Pallais.
Por su parte Eliseo Núñez hijo, vocero de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), dijo que: “El problema real es cómo garantizar que hay fallo después de todo este proceso que se está creando. Ahí entra una discusión que ya es bastante técnica alrededor de cómo obligar a la CSJ a tomar una decisión, el Frente no quiere tener 12 porque siente que de esa manera el conflicto todavía sería más difícil de resolver y acordémonos que ahora ellos están en la posición de Gobierno, no de oposición”.