Los dirigentes de la Unión Regional de Cooperativas de Transporte Colectivo (Urecootraco) amenazaron con quitar el sistema electrónico de control de servicio a las 450 unidades que a la fecha lo tienen instalado.
La medida sería aplicada con el único objetivo de no entregarles los informes de pasajeros y recorridos de rutas que el Instituto Regulador del Transporte Municipal de Managua (Irtramma) les solicitó desde hace varios meses.
“Es un problema de principio empresarial, y un precepto legal, porque no pueden obligar a una parte de las cooperativas a entregar la información generada por las barras, si otras cooperativas no tienen barras. Nos obligan a nosotros, y a los otros no los obligan a nada”, dijo Rafael Quinto, dirigente de la Urecootraco.
La propuesta del polémico transportista pretende que, una vez eliminadas las barras, se cree un sistema único de control para todas las cooperativas.
Sin embargo, el Alcalde sandinista de Managua, Dionisio Marenco, declaró que los transportistas están obligados a dar la información que manejan.
“Los buseros están brindando un servicio público y están recibiendo dinero del público. No veo por qué hacen una polémica. Los transportistas deben hacer pública la información”, dijo claramente Marenco.
Las autoridades municipales manejan que unas 855 unidades de buses en Managua transportan cada uno entre 600 y mil 200 pasajeros por día. Sin embargo, aún no hay datos concretos sobre las cifras.
La no entrega de la información, originada a través de las barras electrónicas, fue la causa de que las autoridades del Irtramma ordenaran que en este mes las cooperativas implicadas recibirían un veinte por ciento menos en la cuota del combustible venezolano que reciben a menor precio.
Esa disminución en el suministro a su vez provocó que un sector de los transportistas amenazaran con incrementar el costo del pasaje de 2.50 córdobas a 3.50.